martes, 26 de enero de 2010

El tumor del Dr. House resultó ser benigno, pero... -Juan Carlos Alonso-

"No tocar duro nuestras verdades, levanta muros, pudre capitales"

-Silvio Rodríguez-





Ver el video antes de leer. Duración: minuto y medio


video


Es increíble como a veces el temor en las personas hace que en ciertas ocasiones, cuando algo a primera vista nos resulta confuso, luego de analizarlo con precisión y hallar la diferencia que lo identifique, así y todo, mediante el lenguaje lo catalogamos en un concepto semánticamente incorrecto, el cual halla su definitiva razón de ser por el sólo hecho de manifestarse en contraposición al efecto contrario.
Este es el caso de los tumores. Ante la presencia de uno, inevitablemente, en primera instancia sentimos temor. Luego de que los médicos lo analizan, si éste resulta ser un grupo de células que tiene ánimos de conquista, vulgarmente lo llamamos maligno y es lógico, ya que todos conocemos las posibles consecuencias que causan a nuestro organismo. ¿Pero qué pasa cuando el grupo de células analizado sólo tenía desmesuradas intenciones orgiásticas en un ámbito limitado? Pasa que lo llamamos tumor benigno. Con alivio lo llamamos tumor benigno, aunque en realidad no hace ningún bien, es algo inútil, incluso molesto y extirpable. El único bien que se puede decir que hace, es que nos da la buena noticia que no es maligno, pero nada más.
Un tumor podríamos decir que es realmente benigno por ejemplo cuando se trata de uno de esos errores producidos en un organismo que, en términos evolutivos, termina siendo exitoso. Por poner un ejemplo simpático nomás, alguna especie de tumor realmente benigno inicial fue el que causó que los seres humanos tengamos el pene más grande entre todos los primates. ¡Ja!
Dejando penes y tumores momentáneamente de lado… Con esto, lo que podemos ver, es como a veces solemos relativizar semánticamente los conceptos de bien y mal. Si llevamos de la misma manera esta conceptualización al terreno del comportamiento social humano, sería más o menos lo mismo que decir: Este tipo es un inútil, o bien, molesta un poco pero no jode, no es dañino, entonces es un buen tipo. Si a los términos de bien y mal realmente los pudiésemos definir claramente, un buen tipo sería aquel que hace el bien y no sólo el que no hace mal. La confusión sospecho que surge a partir del pesado lastre religioso que cargamos culturalmente hace unos cuantos años, ya que supuestamente somos todos buenos pero, sin embargo, siempre pecamos. Lo que está algo más claro en este asunto es que al mal lo tenemos mucho mas identificado que al bien, posiblemente como sistema de alarma, ya que en la vida cotidiana vemos que tenemos más tendencia o facilidad para castigar lo malo que para recompensar lo bueno. Te portaste mal te castigo, te portaste bien… perfecto, era tu deber.
Más allá que este tema me tienta a zambullirme en las profundidades de la cuestión filosófica, voy a detenerme en este punto para que lo escrito hasta el momento sirva de introducción al simplísimo detalle que hoy quiero abordar.
Muchos conocerán la exitosa serie de televisión Dr. House, algunos serán fanáticos, otros la verán cada vez que pueden, otros sabrán más o menos de que trata y hay quien la desconocerá por completo. Yo, en lo personal, no soy mucho de engancharme con las series de televisión, ya que éstas requieren tu presencia frente al televisor sistemáticamente en días y horarios específicos, y uno, la verdad, no es muy amigo de ese tipo de compromisos: Sin embargo se puede decir que gracias a lo momentáneamente estático de mi etapa actual y a la Internet, que te permite ver los capítulos fuera de horario, digamos que la tengo bastante vista.
No es mi intención aquí hacer una biopsia detallada de la serie, ya que existen libros que lo hacen, de hecho en casa tengo uno escrito por los profesores de filosofía William Irwin y Henry Jacoby, titulado La filosofía de House. Todos mienten, que está en lista de espera para comenzar a ser leído y ver qué tal está, ya que no tengo referencia alguna del mismo, y puede resultar tan bueno como malo (o simplemente inútil). Veremos.
Lo que sí me gustaría hacer, es mencionar a grandes rasgos algunas cosas puntuales que me parecen no sólo interesantes, si no también de especial relevancia.
Independientemente que la serie tiene características troncales, heredadas de fórmulas exitosas de series del pasado, como pueden ser, el tema de lo antiheroico de la personalidad de su protagonista o el hecho que, más allá que a veces se equivoque, resultan ser las menos veces, lo que lo hace prácticamente infalible; o bien la manera detectivesca en que resuelve los casos, que como es sabido está inspirado en el indefectible Sherlock Holmes de Conan Doyle. También notamos que cuenta con ingredientes sumamente novedosos que poco a poco se empiezan a instalar en algunas series de televisión, esto es, justamente la temática que aborda y, sobre todo, la manera en que lo hace. Por ejemplo, vemos que en otras series de televisión que están en el aire en la actualidad, los temas que se tocan obviamente se han modernizado con respecto a los que veíamos diez o veinte años atrás. Sin embargo, en la mayoría de ellas no vemos que se expongan contenidos tales como el aborto, la eutanasia, la religión, la ignorancia, el racismo, la discriminación, la corrupción y todo lo que tenga que ver con cuestiones morales. En House, en cambio, sí los podemos ver, y con frecuencia. De hecho, se puede decir que es un canto a la cuestión moral.
Debemos considerar que éstos, son tópicos que hoy resulta de una necesidad imperiosa que se instalen en toda sociedad para ser tratados y debatidos, sobre todo en el gran público que mira televisión, ya que este tipo de formato, aparte de atractivo para los que les aburre la lectura o los programas de debate, puede resultar ser muy efectivo para tal fin.
Otra característica notable es que el referente principal del programa es un perfecto escéptico… Debemos tener en cuenta que esta serie en USA es vista por más de ocho millones de personas. No hace falta aclarar que en la sociedad norteamericana, como en tantas otras, pero en la norteamericana especialmente, que un escéptico, racional, ateo, crítico (aunque también criticado) portador de genes y memes Nitzschenianos, sea referente y exitoso, sin duda alguna, es toda una novedad.
Pero les hablé de un simplísimo detalle en la forma, que cuando lo noté, casi como imitando al protagonista, fijé la vista en un punto y dije la palabra que fácilmente se repite mínimo cinco veces por capítulo… Interesting.
Quien tenga la paciencia de seguir más o menos las publicaciones de este blog, habrá notado que en esta oportunidad, al revés de lo que acostumbro, el video está puesto antes que mi artículo. No sería nada extraño que al terminar de verlo se haya preguntado ¿Y? Nadie dice nada ¿Qué hay con esta gente?
Justamente es el detalle. No en todos los capítulos, pero sí en muchos de ellos, los productores invierten valiosísimos minutos del vértigo que requiere toda historia en televisión para mostrar actores que interpretan a personas que están nada más y nada menos que… pensando.
Esto suele suceder, generalmente, cuando los protagonistas toman acción frente a algún tema que puede ser cuestionado moralmente, como pueden ser, entre otros, la inducción a la eutanasia de un paciente que la solicita, o el provocar la muerte de un dictador por parte de un médico para evitar un futuro genocidio.
Lo que me parece excelente, es la mecánica que utilizan cuando un hecho de estos sucede, porque lo que hacen es mostrar estos tipos de escenas donde lo protagonistas reflexionan sobre la decisiones que se tomaron. Al tener todos una forma de pensar diferente y, más o menos, sabiendo uno como está construido cada personaje en cuanto su personalidad, estas escenas automáticamente llevan al espectador a pensar qué estará pensado en ese momento según su perfil, cada uno de ellos, y esto, amigas y amigos míos
¿Qué otra cosa es, si no el fantástico ejercicio de ponerse en el lugar de alguien que piensa diferente?
O sea, con este tipo de escenas se nos abre un abanico de diversas posturas con respecto a un tema moral importante, donde se nos invita en esos pocos minutos a hacer una breve reflexión junto con los actores, que nos va a resultar de mucha utilidad para hacer un análisis posterior más profundo, sacar nuestras propias conclusiones, y asumir una postura propia con respecto a ese tema en particular.
No se ustedes, pero yo esta modalidad no la vi en ninguna otra serie de ficción de la televisión, por lo que me pareció totalmente digno de mencionar y subrayar.
Para terminar, sólo me resta decir que aunque para muchos la serie del Dr. House resulte ser como un tumor maligno que hace metástasis en la sociedad, esparciendo su veneno subconsciente y destructivo; para mí, es justamente todo lo contrario.
Como se habrán dado cuenta el título de este post a primera vista es algo engañoso, pero no es más que un atrayente juego de palabras para concluir diciendo que, así como un tumor realmente benigno nos agrandó el pene a los humanos, de la misma manera que otro nos agrandó el cerebro hace millones de años, hoy el tumor de House resultó ser benigno, pero…realmente benigno, también de los capaces de agrandarnos el cerebro, sólo que esta vez, a través del pensamiento.



Saludos

Juan Carlos

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miércoles, 20 de enero de 2010

Palabras Reencontradas -Juan Carlos Alonso-


"Porque ha pasado que historia se convierte en palabras"

-Silvio Rodríguez-


Frases Lúgubres


Revisaba unos papeles jóvenes y encajonados, cuando me reencontré con unas cuantas reflexiones, tan cortas como pavas, éstas las había escrito más o menos entre los años 2003 y 2005, o sea, a mis treinta y pocos…
Como el papel se rompe, se quema, o se pierde, me dije ¿por qué no subirlas a bordo de este barco, en el que siempre hay lugar para casi todo? Así van a poder viajar en el espacio y el tiempo mucho más seguras. Luego de releerlas, inmediatamente me respondí:
Porque son un verdadero desastre.
Claro, el tema es que ahora tengo treinta y muchos y algunos pensamientos se van modificando, en mi caso no los troncales, pero tal vez sí surgen algunas ramificaciones de éstos, que inevitablemente, van a terminar dando lugar al nacimiento de nuevos frutos.
Cuando me encontré en medio de tanto desastre, cual arriesgado rescatista, me propuse ver si podía salvar a algunas. En la búsqueda, noté que la mayoría eran sencillamente irreproducibles por malas, otras que quedan descartadas por lo que comentaba de la evolución del pensamiento, mientras que a un grupo reducido, decidí subirlas a bordo y darles un nueva oportunidad, sacándolas de ese profundo mar, que resulta ser el olvido.
Así es que las coloco en este compartimiento, no es que hayan sido seleccionadas por buenas, sino tal vez por algo estridentes, cosa que me cayó de alguna manera simpático. No todas reflejan exactamente mi pensamiento actual pero si hubo algo de eso… algo de eso hay.
Ya saben, quien considere que vale la pena leerlas, adelante. Solo les advierto que cuando digo “vale la pena”, lo estoy diciendo en el más estricto sentido literal…
Quien avisa no es traidor.

Saludos

Juan Carlos (El graciocillo)



"La vida siempre te da una segunda oportunidad.
La muerte, en cambio, siempre te da muchas más"

"Creo que una buena forma de ser felíz es:
De vez en cuando tomarse unos minutos,
pensarse en el futuro...
Tomarse unos minutos,
recordar el pasado y, de esa manera
disfrutar este presente"

Buenos Aires, 26 de septiembre de 2013 y 2003


"Hoy puede ser un gran día...
...por suerte ya es de noche."

"Cómo no tener un amor en cada puerto cuando uno es Porteño."

"Al amor lo inventó el hombre,
lo creyó la mujer
y lo entendieron los perros"

"El hombre le teme a la soledad porque necesita
dominar. Y es incapaz de hacerlo a sí mismo."

"La mejor oposición de todo político
es su conciencia"

"El error es preocuparse más por ponerse límites que por ponerse horizontes"

"Mejor dicho: Dime quién eres y te diré con quien andas (hagámonos cargo)"

" Si nos creemos más grandes de lo que somos, es lógico que en tanto espacio, nos cueste tanto
encontrarnos a nosotros mismos"

"Casi toda dualidad, duda o ambigüedad que tengamos surge a partir de la negación a nuestro instinto animal"

"Para tener coherencia, no se trata de apuntar y pegar los tres tiros en el centro, si no de pegarlos en el mismo lugar"

"Querer es poder.
Es por eso que no puedo quererte"

"Decir hoy por tí mañana por mí
es exactamente lo mismo que decir
ojo por ojo diente por diente"

"Una diferencia entre el hombre y el perro es que el perro
para marcar territorio, mea.
El hombre te caga."

"El amor es ciego...
...por eso le hago burla en la cara."

"Nos empiezan amamantando con vía láctea
y nos terminan dando de suero una estrella fugaz"

"Mejor comenzar a sacar concluciones
que concluir sacando comienzos"

"El objetivo no es intentar
ser el número uno,
sino simplemente ser uno"

"Si la vida que llevo va a ser la naturaleza de mi muerte,
prefiero una muerte natural
a vivir una vida artificial"

"En el mundo de los que duermen despiertos
el que sueña es rey"

"Basta con una gota de verdad
para provocar un corto circuito
en el sistema nervioso de cualquier
ser humano de los que se aislan con una falsa realidad"

"A la hora de tomar sol no escatimo,
me tumbo de cara a las estrellas"

"Si en la cama te gustan las mujeres todas depiladas,
rogá que nunca se les ocurra depilarse la lengua"

"No deberíamos ansiar tener un sexto sentido como sentido especial,
si no como sentido común"

"Si los hombres tuvieron conflictos por falta de comunicación, no quieran imaginarse
los que van a tener por exceso de la misma"

"A los trenta y cinco años me encanta decir que
la madre de mis hijos esta por llegar...
... A su mamá ya le empezaron las contracciones."

"Mis ojos te sacaron tantas fotos
que ya me hice la película"

"Estoy podrido de madurar"



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jueves, 14 de enero de 2010

Los Cuatro Jinetes. Parte I -Dawkins/Dennet/Hitchens/Harris-


"Soplan los cuatro vientos,
valientes jinetes de la victoria
esclarecedora y final."

-Maneco Galeano/Carlos Noguera-



Muchos dicen que con el tiempo todo llega. Yo no lo pienso así, aunque sí creo que algunas cosas llegan, sólo es cuestión de tener un poco de paciencia. Debido a mi propia incapacidad de poder hacerlo, hace bastante tiempo que estaba esperando que esta genial “charla entre amigos” fuera traducida al español. Hoy, gracias a Splandigo, que se tomó el trabajo de hacerlo, es que podemos sumarla a nuestro bagaje de tesoros y en consecuencia replicarla.
Paradójicamente, lleva por título “Los cuatro jinetes” y digo paradójicamente, porque los que inicialmente le pusieron el mote de los cuatro jinetes del Apocalipsis a estos cuatro caballeros, referentes de la ciencia y la cultura contemporánea, son los mismos creacionistas que hoy les tiemblan las piernas, pero vaticinan con insólito orgullo la llegada del 2012. Pero bueno, para no dejar de ser irónico, puedo decir que “Los memes a veces utilizan caminos muy misteriosos.”
¿Pero quiénes son estos cuatro jinetes? La verdad es que no les hace mucha falta presentación, se trata nada menos que del etólogo Richard Dawkins, los filósofos Daniel Dennet y Sam Harris y el escritor y periodista Christopher Hitchens, quienes se juntaron para hablar de la religión.
Por cuestiones de limitaciones técnicas y para no bajar la calidad del video es que vamos a publicar la charla completa en cuatro presentaciones de aprox. 30 minutos cada una, intercaladas entre otras entradas, como es nuestra costumbre en videos de este tipo.
Sólo les puedo recomendar que se pongan su mejor camisa o vestido, se sirvan el trago que más les guste, acerquen su sillón más cómodo al ordenador y se sumen a esta mesa, que sin duda alguna, van a enriquecerse (no se avergüencen de, cuando lo consideren necesario, poner la pausa y agregar un comentario como si estuviesen ahí presentes que es un buen ejercicio para la cabeza)

Saludos!!


Juan Carlos

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domingo, 10 de enero de 2010

Un Libro que te cambia la vida -Juan Carlos Alonso-

"Paso perdido no te olvido
aunque en los ojos te me pierdes
tengo un dedo en el gatillo,
no corras que te hieres."

-Silvio Rodríguez-


UN LIBRO DETONANDO EL TIEMPO


A veces escuchamos por ahí que alguna persona dice que tal o cual libro le cambiaron la vida. Esta frase, por un lado, la podemos tomar como una obviedad ya que ¿Cuál vida te cambia? Si la vida es un cambio constante donde cada cosa que pase, o incluso las que no pasan, están silenciosamente y sin descanso influyendo de alguna manera, ya sea directa o indirecta y moldeando a cada instante nuestro accionar cotidiano. Entonces, en el caso de leer un libro, la vida de uno puede cambiar al detalle, en cosas que van desde el simple hecho de que nos permita aprender algo nuevo, o que aplicamos algún concepto de lo leído a nuestra experiencia personal, o bien que elaboramos una nueva idea; hasta situaciones externas. Cosas tales como que gracias a que estamos leyendo el libro encontramos al amor de nuestras vidas o nos piso un coche y la vida se nos trocó en muerte, o bien, sin ser tan extremistas, simplemente nos cagó una paloma y tenemos que gastar un tiempo y un dinero que no teníamos previsto en llevar el saco a la tintorería.
Por otro lado, en cambio, podemos tomar la frase como una forma de decir, que es lo que generalmente hacemos cuando un libro en especial nos lleva a tomar una acción importante que va a perdurar en el tiempo o transformarse en un hábito que nos marque de alguna manera en forma sustancial en el resumen que hacemos sobre nuestra propia vida.
Con esto no me refiero puntualmente al mecanismo básico y genial que tiene la lectura, ese de que un libro te lleva a leer otro, ya sea porque te gustó como escribe el escritor, o bien, que leíste algo que despertó tu curiosidad sobre otro tema o autor en particular y, acto seguido, ahí estás en la librería comprando ese otro libro. A lo que apunto es a cuando un libro sirve de nexo para introducirte en una nueva forma de pensar. Para ser más claro en lo que quiero decir voy a poner el ejemplo de mi propia experiencia personal.
La verdad es que por un lado puedo jactarme de lo leído hasta el momento, ya que leí muchos y excelentes libros de excelentes autores, mientras que por otro lado puedo largarme a llorar amargamente acá mismo hasta provocar un cortocircuito en el teclado al pensar en todos los libros que me encantaría leer y no lo pude hacer por falta de tiempo (y que probablemente nunca los pueda leer). Pero bueno, mi propio sentido del equilibrio me lleva a establecer prioridades según mi forma de ser y obviamente según el entorno en el que me desenvuelvo. El otro día, por ejemplo, discutía en un foro con una persona que se notaba claramente que se había pasado la vida leyendo, lo cual no indicaba que sepa más, ya que daba la impresión que simplemente copiaba y pegaba lo aprendido, sin hacer un mínimo proceso en el medio. Seguramente en su entorno de aislamiento académico no necesitaba más que eso y se jactaba de manera bastante engreída de su intelecto adquirido. Yo, en mi caso, que aparte de adquirir conocimiento través de la lectura también me gusta divertirme, conocer como es la gente, etc. Tengo que andar en la calle, moverme en ciertos ambientes donde también hay que hacer un aprendizaje de una cantidad de cosas que te permiten sobrevivir, y con esto no exagero, ya que sólo por poner un ejemplo extremo, más de una vez evité ser lastimado por conocer ciertos códigos que los libros no te enseñan. Es como si yo me fuera al medio de la selva y me vanagloriara ante un nativo de conocerme de memoria el código civil y dos minutos después estoy revolcándome del dolor por el piso porque no sabía que el pedestal que elegí para subirme a recitar dicho código no era otra cosa que la morada de un batallón de hormigas esclavizadoras.
Por eso mi postura no es ni de jactancia ni de lamento, aunque si me esfuerzo por acumular cada vez más conocimiento sobre el mundo que me rodea.
Luego de esta aclaración, y ya que puse el ejemplo de la selva, es hora de ir al grano y develar cuál es el libro que, en cierto aspecto, me cambió la vida. ¿Cómo llegué a él y de qué manera consiguió favorecer tal cambio?
Como conté en un post anterior, mis inicios en la lectura en la preadolescencia pasaron más que nada por la ciencia ficción leyendo autores como Asimov, Bradbury, Clarke. Luego cuando accidentalmente di con el Cosmos de Sagan inevitablemente me empecé a interesar por la astronomía y leí algunos libros que hoy no recuerdo sus autores pero trataban sobre ese tema. Más tarde vino una etapa intelectualmente más rebelde, a través de libros de y sobre el Ché que me llevaron a Cortázar, a Benedetti, a García Márquez, a Rulfo (entre otros). Acá debo aclarar que también la música para mí representaba lectura, ya que aquella era mi época de sexo droga y…canción de autor!!!! (De lo que se llama canción de autor si uno sabe filtrar las canciones que en cierta forma mienten un poco para ganar un poco más de público, se puede aprender, y mucho).
Siguiendo con los libros y dándome cuenta que me estaba abocando demasiado de lleno a la literatura latinoamericana empecé a preguntarme de dónde salía todo esto y a partir de ese cuestionamiento fui virando mi visión para tratar de descubrir que tenía para decirme Europa. Me encontré con libros increíbles, gente como
Mann, Goethe, Hesse, Dostoievsky, Saramago, Savater, Tolstoi, Houellebecq (entre tantos otros) inevitablemente me incitaron a interesarme por la filosofía.
Algo de Platón, Aristóteles, Nietzsche, Kant, Shopennhauer (entre otros) me representaron un viaducto para conectarme de manera algo más íntima con mi propia cabeza y a partir de ahí ver que tenía para decir Freud y enterarme en qué cosas era que se equivocaba.
Todo empezaba a interactuar con todo y de repente mientras mi hermano removía una vieja biblioteca me prestó un libro descascarado publicado por primera vez en 1953. Los pasos perdidos de Alejo Carpentier. Yo ya tenía referencia de este autor cubano pero nunca antes había leído nada de él. Me pareció bien en aquel momento leer una ficción algo realista, como lo es esta novela, para distender un poco la cabeza de cuestiones filosóficas. No me pregunten por qué (preferiría que se enteren por sus propios medios) pero esa historia singular me dio un implacable cachetazo en la mejilla tal, que me dio vuelta la cara y terminó haciendo de manera inevitable que mire hacia atrás. ¿Y adivinen qué es lo que había ahí atrás?
No encuentro mejor metáfora para describir esta etapa que la de una catapulta, ya que este libro me llevó al punto justo de mi pasado, donde el Cosmos de Carl Sagan había quedado fuertemente sujeto en un tiempo determinado. Sólo bastó con transportarme hasta allí para preguntarme por qué no seguí esa línea de lectura que tanto me apasionaba e inmediatamente, mediante el rencuentro con un libro del mismo autor, corté la cuerda de un sablazo, y montado sobre él, salí catapultado enérgicamente, nos sólo nuevamente hacia el tiempo presente sino también a poder pensar en el futuro. Con toda la fuerza renovada de ese impulso casi adolescente y, ahora sí, por el mecanismo básico que tiene la lectura que mencioné anteriormente y del cual Sagan es un especialista, recomendando libros y autores sobre diferente temática (algunos con los que estoy de acuerdo y algunos con los que no) fui derivando en cuestiones de ciencia leyendo el pensamiento de Darwin, Pinker, Dawkins, Dennet, Rees, J. Gould, Smolin, Margulis, Reeves, Hawkins, Wilson, Blackmore (y tantos otros más).
No hay dudas que alguien, con razón, e incluso una parte de mi cabeza vea esta situación con cierto tinte de fracaso, como diciendo cuánto tiempo perdido o por qué no me dediqué de lleno al estudio de todas estas cosas desde un principio. Sin embargo al hacer balance a conciencia, y de ninguna manera a modo de auto justificación, considero que todo esto para mi representó un total acierto, ya que esta lectura me permite tener una visión mucho más amplia en tiempo y en espacio de lo que significa ser humano, que combinado con todo lo anterior, me permite encontrar el equilibrio necesario para desenvolverme en mi entorno, sin dejar de tener en cuenta también hasta dónde me da la cabeza para comprender.
Por estos motivos es que estoy en condiciones de decir que leer Los pasos perdidos, en determinado momento, es un detonante que te puede cambiar la vida. Habría que ver a dónde habrá transportado a todo aquel que la haya leído, si es que logró transportarlo a alguna parte. Eso está en cada uno…
Como dato adicional sólo me resta decir que hace poco recibí la grata noticia que el actor, director y productor Sean Penn, tiene como próximo proyecto llevar esta historia a la pantalla grande. Ojalá, salvando las distancias, resulte una película tan útil como lo es el libro.
Acá les dejo un video muy breve donde se refleja uno sólo de los tantos pensamientos de Alejo Carpentier con respecto a un tema que en este blog se lo considera fundamental:

La combinación de ideas.


Saludos.


Juan Carlos






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martes, 5 de enero de 2010

La Gracia de la creación II -Fotosimbiosis-

" El taller del relojero es el soplo de la duda, instrumento de los sueños, herramienta de la espuma"

-Silvio Rodríguez-


"O me vengo cantando y contando mentiras ripiosas,sweet, melocotoncita, bendición, Afrodita, coronita de espinas y rosas"

-Joaquín Sabina-


Para empezar el año con íntenciones de sonrisa y reflexión, hoy publicamos la segunda parte de la sección Fotosimbiosis : La gracia de la creación, cuya primera presentación se puede ver aquí.
Vale la pena mencionar que más allá que la idea de jugar con esta pintura no es algo que resulte muy original, ya que mucha gente lo hace, sí lo es el "argumento" de cada una de las fotos, siempre nos cercioramos que en la red no haya ninguna igual. Lo bueno es que a partir que publicamos las anteriores en un grupo de Facebook de Richard Dawkins llamado The Richard Dawkins Foundation for Reason and Science un par de personas hicieron y publicaron sus propias versiones de la pintura y en ese espacio quedaron aglutinadas. Un placer!
De estas dos nuevas fotos, una es La creación según Afrodita, La diosa del "amor" que representa un guiño irónico al papel que el cristianismo le dió a la mujer en la creación y la otra es La creación en manos del relojero ciego, que para quien no lo conozca, es un concepto que utilizó el propio Dawkins en contraposición del concepto del teólogo William Paley quien sostenía en el siglo XVIII que si caminando por un valle uno se econtraba con un reloj era evidente que era la obra de un relojero así como cualquier cosa de la naturaleza por su complejidad tenía que ser obra de un creador.


Saludos!!


Facundo y Juan Carlos

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EL RELOJERO CIEGO







LA CREACIÓN SEGÚN AFRODITA DIOSA DEL "AMOR"










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