martes, 29 de diciembre de 2009

Los primeros destellos en la vida de un Bright. Una historia personal -Juan carlos Alonso-


"Pero si me dieran a elegir entre todas las vidas yo escojo la del pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo con cara de malo, el viejo trhán capitán de un barco que tuviera por bandera un par de tibias y una calavera"

-Joaquín Sabina-


Como un dios en edad de jugar


Ya casi con un piecito en un nuevo año que comienza y, como es común para esta época, algo distendido, voy a dedicar mi último post del año a retomar el tema de los primeros signos que en mi infancia empezaban a marcar un camino que me condujo a lo que hoy resulté ser en lo que respecta a la cuestión cultural. En publicaciones anteriores (parte I y parte II) del mismo título abordé el aspecto religioso, ahora es turno de la fantasía y la imaginación…que no sólo de no creer en dios se hace un bright. Como bien dice Carl Sagan: Necesitamos escepticismo e imaginación, la imaginación nos llevará a menudo a mundos que no existieron nunca, pero sin ella no podemos llegar a ninguna parte, el escepticismo nos permite distinguir la fantasía de la realidad.
Lo primero que hoy en retrospectiva puede llegar a llamarme la atención de mis primeros años fue una época en que, contando con siete u ocho y sin saber bien por qué, la imaginación cobró protagonismo en mi hora lúdica (podría decir cariñosamente que me agarró un ataque de “bo-ludismo” ). La cuestión es que repentinamente dejé de jugar con mis juguetes, (que no eran pocos ni carecían de sofisticación) y hacía lo siguiente: llenaba el suelo de mi habitación con las sábanas, colchas y almohadas simulando montañas o ríos, luego agarraba cualquier tipo de elementos que no fueran juguetes y según su morfología les adjudicaba una determinada función, por ejemplo un encendedor era un dragón, una tijera era un cocodrilo, una bandeja el barco y así con cada elemento que encontraba. Es como que sentía cierto placer y preferencia por imaginar no sólo las situaciones, como es habitual en los juegos, sino también las escenografías y los personajes. Recuerdo que esta práctica la repetí sistemáticamente durante varios meses hasta que los juegos cambiaron.
Recuerdo, como si fuera ayer -cómo olvidarlo- que hasta en mi primera incursión en el sexo opuesto (debo aclarar que me refiero a incursión sólo en carácter de reconocimiento visual) tuve que recurrir a la imaginación. Bajo ningún concepto podía recurrir al trillado truco de proponerle a la niña en cuestión jugar al doctor, mi intuición masculina me decía que si lo hacía, ella iba a saber mis oscuras pero tan claras intenciones y huiría despavorida, así es que en el medio del patio me inventé el juego del circo, éste consistía en que cada uno por turnos iba mostrando sus habilidades hasta que luego de varias demostraciones payasescas ambos terminábamos mostrando nuestras respectivas debilidades. Resultado óptimo. Misterio develado.
Unos años más tarde se presentó otra situación que seguramente de alguna manera se puede advertir cierta reflexión en el presente. Se aproximaba el carnaval y era la primera vez que me iba a disfrazar. Esto, por más que lo parezca, no es un tema menor ya que a esa edad elegir un disfraz dice
mucho sobre la fantasía de lo que uno quiere ser. Bueno ahí estoy en la foto, no hay mucho que agregar. El trajecito tiene un toque demasiado maternal como para pertenecer a un auténtico pirata y de la cara o la actitud, mejor ni hablar…Lo cierto es que hoy, aunque conservo ambos ojos y todas las extremidades, puedo decir que me gusta el ron, no tengo un amor en cada puerto pero si alguna historia en muchos de ellos y, sobre todo, navego a bordo de este Replicador de Sueños que como bien lo especifica en su mensaje de bienvenida, se trata de un barco medio escuela y medio pirata, quien lo conozca ya sabe muy bien por qué.
Ahora me gustaría repasar algunos de los programas de TV que también en cierta medida a través del entretenimiento influyeron en algún modo, bueno aparte del éxtasis visual que representó para mí la primera vez que vi la película Fantasía de Walt Disney en el cine. Solía ver en la pantalla chica programas tales como La Pantera rosa y el inspector con su despreocupado andar y su cinismo clásico, Los tres chiflados para poner un poco de acción a fuerza de cachetadas, El show de Pepe Biondi que tenía un estilo similar pero a nivel nacional, el humor genial del chavo del ocho, etc. Todos estos programas, aún hoy vigentes, cada vez que tengo tiempo y los están pasando confieso que me detengo a mirarlos un rato y me divierten prácticamente de la misma manera que en aquellos años.
Hubo una serie de dibujos que también me provocó curiosidad que más adelante me llevaría a mejores puertos, la cual, a manera de rescate emotivo y de sorpresa les dejo el video de la presentación al final del post para ver quién lo recuerda.

También miré fascinado una serie completa de dibujos japoneses que se llamaba El capitán Raimar o Harlock que, oh casualidad, era la historia de un pirata del espacio que deambulaba por el universo con su nave espacial Arcadia. Esta serie resultó ser el nexo con la lectura que me llevó a comprar uno a uno los fascículos de una enciclopedia muy buena que se llamaba Fantaciencia dedicada a la ciencia ficción, hasta ese momento mi lectura anterior pasaba por los libros del colegio y una colección de cuentos rusos para niños que aún no se exactamente de donde habían salido. Esto inevitablemente me indujo a tomarme la ciencia ficción más en serio y puntualmente a pedir mi primer libro de Asimov que se llamaba Fundación, luego Segunda fundación, Fundación e imperio y más adelante las Crónicas marcianas de Bradbury. Fue la suma cronológica de todo esto lo que potenció mi imaginación de una manera vertiginosa. Tenía unos once años, era más o menos para la misma época en que yo, como conté anteriormente, empecé a descreer de la religión que me habían enseñado, fue en esos días en que una noche me subí a la terraza y empecé a mirar el cielo. Hasta este punto la fantasía era una realidad lógica de mi infancia, pero luego todo iba a cambiar, seguramente el año próximo completaré esta historia con el fin de mi niñez. A propósito les deseo de todo cortex que ojalá el año que entra les resulte de lo mejor.
Les dejo el video anunciado y no se emocionen que son Los Parchís, bueno aunque sea la música es de Ludwig Van Beethoven… Nunca entendí muy bien a qué señor se refería exactamente ni a qué dragón…en fin, disculpen la calidad, es lo único que había.

Saludos

Juan Carlos





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jueves, 24 de diciembre de 2009

Un saludo muy especial para estas fiestas -El Replicador de Sueños-

"El fin de año huele a compras, enhorabuenas y postales con votos de RENOVACION."

-Silvio Rodríguez-


Por problemas de carácter técnico es que el día 20 de diciembre me fue imposible hacer un post, como tenía pensado, dedicado a la propuesta de tomar esa fecha como día del escepticismo. Alguien en la ciber esfera lo propuso tomando como referencia un nuevo aniversario de la muerte del bueno de Carl Sagan y la verdad es que me pareció una excelente idea. De todos modos este blog es una celebración constante al escepticismo y un homenaje frecuente al pensamiento de El Gran Divulgador. Así es que voy a dejar un enlace permanente en el margen derecho de la página principal para replicarlo. Tal vez próximamente se declare de manera oficial ya que tuvo bastante aceptación esta idea entre los blogs.
Aclarado este tema, y teniendo en cuenta las fechas que se aproximan, es que hoy queremos saludar a todos los seguidores y visitantes ocasionales de este barco, ya que sin ustedes y su participación, no es que vayamos a dejar de escribir ni expresar nuestras ideas, pero claramente no sería tan estimulante como lo es para nosotros el hecho de hacerlo. Aparte debo decir que incluso en estos primeros siete meses de navegación con muchos de ustedes hemos conseguido una relación prácticamente de amistad, al menos en la medida que este medio lo permite. Intercambiando conocimiento, ideas y diversidad de opiniones. Cosas que nos enriquece enormemente y por la cual nos sentimos profundamente agradecidos.
De más está aclarar, que cuando digo “estas fechas que se aproximan” no es que estemos festejando el cumpleaños de ese niñito cuya existencia es improbable, si no que la celebración pasa por la intención que tenemos de desearles a todos un excelente año 2m10 y que la navidad, ya que esta tan arraigada en nuestra cultura, siga sirviendo para juntarse con la gente que uno quiere y puede.
Una mínima reflexión navideña:
Para los más chiquitos Papá Noel es una linda ilusión, un personaje que los más bajitos saben muy bien que: si él considera que durante el año se portaron bien, los va a recompensar con regalos (seguramente una gran idea original para que los chicos sean más propensos, no sólo a portarse bien, si no también para empezar a amigarse en la edad temprana con la cuestión religiosa de una manera un tanto extorsiva)
Para los que están un poco mas creciditos, para muchos será este año el año que estrenen desilusión, por un lado, el ponerse colorado por la ingenuidad de haber creído en algo que no existía, y por el otro, el sentirse orgulloso de que uno es más grande y ya “sabe” cosas que los más chiquitos no saben. (Tal vez a ellos ahora que saben que el trato es directo con mamá y papá vayan adquiriendo más habilidad a la hora de negociar la relación portarse bien/regalo e incluso quizás sean más empáticos a la hora de saber de dónde proviene la recompensa).
Para los adultos que ya obviamente no creen en este simpático personaje bonachón, (aunque en algunos casos tengan que “personificarlo”) sólo me resta decir que no vendría nada mal, aprovechando esta época de reflexión, hacer analogía aunque sea por un momento, entre él y el otro personaje igual de bondadoso que está un escaloncito más arriba. Tal vez surja la pregunta ¿y por qué él no puede ser también protagonista del cuento de navidad que a todos nos contaron de chiquitos ?
Como siempre digo: Hora de crecer.
Felicidades para todos y les dejamos una postal de salutación, que como no podía ser de otro modo, lleva el singular sello escéptico de nuestro Replicador de Sueños.
Saludos!

Facundo y Juan Carlos



navidad

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martes, 15 de diciembre de 2009

La Gracia de la Creación -Fotosimbiosis-

"Si la tierra fue concebida a imagen y semejanza del pensamiento de dios, si el pensamiento tiene trayectoria elíptica, la tierra es un pensamiento que gira alrededor del sol."

-Desiderio Arenas/Patricio Wang-



Continuando con nuestra ya inaugurada sección a la que llamamos fotosimbiosis, es que hoy publicamos dos nuevas imágenes. Esta vez lanzándonos sobre la emblemática pintura de Miguel Angel tan conocida por todos. Decidimos titularala "La gracia de la creación" ya que la manera que la abordamos tiene pretenciones graciosas e irónicas.
Así como las anteriores Imagina un mundo sin religión, éstas tambien son parte de una serie de fotomontajes que iremos publicando de forma alternada en futuros post. Basándonos en diferentes ideas, algunas más creativas, otras menos, en fin, como todo... Sólo queremos compartirlas y esperamos puedan provocar desde una sonrisa hasta una reflexión.

saludos !!


Facundo y Juan Carlos

*Click en la imagen para agandarla



LA CREACIÓN INVERTIDA















LA CREACIÓN PANSPÉRMICA











jueves, 10 de diciembre de 2009

Cómo el cerebro realiza jucios morales- Rebecca Saxe-


"Lejos de ti me vuelvo quimérico, eres como un retazo magnético, un zumo de esperanzas en flor."

-Amaury Pérez-




Sin dudas, en el frondoso árbol de la ciencia, la neurociencia es una de las ramas que, entre otras, más rápido está creciendo en los últimos años. En consecuencia también es una de la que más frutos nos está dando a las personas y que en la actualidad, por suerte, no resultan prohibitivos en la adquisición del verdadero conocimiento.
Fue nuestra costumbre durante muchísimo tiempo utilizar el cerebro como herramienta de estudio, en cambio hoy nos valemos de diferentes herramientas para poder utilizar el cerebro también como material de estudio. Esto, es muy factible que en el futuro nos dé resultados sorprendentes, mucho más que los obtenidos hasta ahora. No sería una locura pensar que en consecuencia del estudio de nuestro cerebro, las personas, en algunas décadas tengan que afrontar nuevos paradigmas.
Por eso es relevante que todos nos pongamos, en la medida que cada uno pueda, al tanto de los que se está estudiando y lo que se va aprendiendo, ya no sólo por una cuestión cultural y porque no hay nada mejor que conocernos a nosotros mismos (como siempre digo, nosotros somos nuestro cerebro), si no también porque como podrán apreciar en la siguiente conferencia hay algunas cuestiones que si no prestamos atención y las seguimos de cerca se pueden a llegar a convertir, posiblemente, en un problema bastante serio para cualquiera. En ella, la simpática neurocientífica Rebecca Saxe, comparte su fascinante trabajo de investigación donde descubre cómo el cerebro genera pensamientos acerca de los pensamientos de otros y juzga sus actos. También nos muestra una interesante e inquietante experiencia en la que mediante la aplicación de impulsos magnéticos en una zona puntual del cerebro, este puede modificar el resultado de un juicio moral que había realizado previamente.
Luego de ver la charla y reflexionar sobre la temática que plantea no se por qué se me ocurrió hacer analogía con el sentimiento que conocemos como amor romántico. Me refiero específicamente a las emociones primeras, cuando las personas se enamoran. Comúnmente se lo suele relacionar con el magnetismo, ya sea tanto de la combinación de fuerzas de atracción como las de repulsión en su vertiginoso ida y vuelta entre ambas partes. Sabemos que en este estado, todos actuamos mas impulsivamente de lo normal como así también sabemos, si nos sinceramos un poco, que cuando estamos enamorados tenemos cierta facilidad a, en cierta medida, variar algunos puntos al hacer juicios de valor de los que teníamos habitualmente. Todo esto, sumado al relativismo que suele rodearlo, me llevó a preguntarme si uno de los sentimientos más importantes que desarrolló nuestro cerebro será producto del ¿electromagnetismo?
Si alguien opina algo al respecto, les agradecería tenga a bien dejar sus comentarios.


Saludos

Juan Carlos




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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Imagina un Mundo sin Religión.- Fotosimbiosis -

"Afuera, frente a la reja carcelaria espera inútilmente verte tu consuelo, pensé..eso que piensa aquel que la mirada tiene hundida en la noche de la nada y quiere ver el cielo."

-Juan Antonio Corretjer/Roy Brown-


Buscando diferentes variantes para seguir construyendo éste, nuestro espacio, es que hoy inauguramos una nueva sección que consiste simplemente en publicar imágenes. Si, cual seleccionadores artificiales que, por naturaleza somos , nos aventuramos a mezclar fotografías, cuya simbiosis dé por resultado un efecto deseado.
En esta ocasión , basándonos en una muy buena idea que encontramos navegando en la red (la que aparece abajo de todo), es que surgieron dos ideas más sencillas bajo la misma consigna:

Imagina un mundo sin religión




OBSERVATORIO LA ROCA





















EL TESTIGO QUE HABLA

















IDEA ORIGINAL

Saludos y bienvenidos sean sus comentarios

Facundo y Juan Carlos


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viernes, 27 de noviembre de 2009

Una Nueva Forma de Explicar la Explicación -David Deustch-

"Veré los mitos desnudarse con su banda descompuesta por un golpe de cabeza."

-Silvio Rodríguez-


*Comentario: Juan Carlos Alonso

*Conferencia: David Deustch

El poder de los mitos generado por la impotencia ante la realidad


Dicen por ahí que no hay peor esclavo que el que se cree libre. Una frase que sin dudas resultaría ser una gran verdad, si en realidad estuviese bien redactada para darle el sentido correcto en el contexto que generalmente se la utiliza. Si así fuere, deberíamos decir: no hay mejor esclavo que el que se cree libre. Pero bueno, se trata de esas cosas del lenguaje, así como nos cuesta afirmar las negaciones, también nos cuesta meter palabras positivas en medio de un concepto negativo. De cualquier manera, por más que el significado esté invertido, solemos entender tal como es.
Todos, en mayor o menor medida, en algún aspecto de nuestras vidas, formamos parte de algún sistema en el cual nuestro papel bien podría encajar en el concepto de esclavo, todos tenemos nuestras ataduras, así como todos también, en mayor o menor medida, nos creemos libres, tal vez por no poder advertirlo o tal vez por no querer hacerlo. No siempre tener la opción de decir NO a algo, indica que tengamos la libertad de no hacerlo.
No es mi intención en este artículo profundizar sobre cuestiones filosóficas sobre el determinismo en que frecuentemente estamos inmersos, sin percibirlo, y que atenta contra nuestras más profundas "sensibilidades" libertarias, sino puntualmente, plantear el siguiente interrogante, con la sencilla intención de inducir, aunque sea, a una mínima reflexión por parte de quien lo esté leyendo.
¿Un sistema de creencias basado en un componente central mítico es un sistema esclavizador?
Para responder a esta pregunta deberíamos despojarnos de la característica actitud vehemente que solemos adoptar ante estas cuestiones e intentar ver el fenómeno desde afuera para así, poder analizarlo correctamente, ya sea si formamos parte de un sistema tal, como si no, teniendo en cuenta ciertos aspectos que resultan fundamentales.
Sé muy bien que resulta más sencillo ver las cosas de afuera cuando se está afuera. Un simio desde sí mismo (desde su cerebro) no tiene la capacidad de analizar su propio comportamiento pero nosotros, los hommo sapiens-sapiens sí lo podemos hacer, casi que es una de las principales características que nos diferencia, es sólo cuestión de ser humanos y hacer un esfuercito, si se está adentro.

Pongamos como ejemplo de sistema a cualquier religión de las troncales, ya que suelen ser las más representativas para poder razonar el concepto.
En principio, cualquier persona que forme parte de un conjunto de creencias religiosas seguramente podrá decir ¿Cómo es eso de componente central mítico? Dios no es un mito. Más allá que en mi opinión lo sea (la mejor evidencia es la variedad en que este concepto de deidad/es se manifiesta y se ha manifestado a los largo de la historia), en este punto, y por el ínfimo porcentaje de probabilidad de su existencia, podemos ser condescendientes. Lo que no se puede dejar de admitir es que prácticamente todo lo generado alrededor de ese eje central, sí es carácter mítico, por más que se insista en camuflar con tintes metafóricos o alegóricos, siempre terminan siendo a la luz de la realidad, estrambóticos. En cada libro sagrado lo podemos encontrar como una constante de principio a fin. Mito tras mito, tras mito.
Aclarado este tema, el principal aspecto a tener en cuenta para detectar si hay intenciones esclavizantes en las religiones sería el siguiente:
Se suele decir que cada uno tiene la libertad de elegir en qué creer. Cuando a una persona se la “educa”, por no decir, se le inculca, que sería mucho más apropiado, un dogma religioso desde sus primeros años de vida, y sabiendo en la actualidad, cómo funciona el cerebro de un niño en cuanto a lo que aprendizaje respecta, al transformarse en adulto. ¿Estamos realmente en condiciones de afirmar que cuenta con la libertad de elección? Al que por acto reflejo, como defendiéndose de un ataque, responda de manera enérgica ¡Sí, por su puesto, todos podemos decidir nuestro accionar a cada momento de nuestra vida!. Le pediría por favor que se lo piense dos veces, e incluso una tercera si es necesario para obtener una respuesta sensata. Yo no lo creo, aunque no quita que esto pueda ocurrir, de hecho, y no justamente gracias a dios, ocurre, pero las probabilidades son mínimas.
Si lo vemos análogamente a lo que conocemos comúnmente como el, hoy atroz, régimen de esclavitud en el cual prácticamente una raza humana entera fue sometida en siglos pasados, debemos tener en cuenta que en su apogeo, sin que signifique que deje de ser atroz y bajo ningún aspecto resulte justificable, era un concepto, en términos generales, fuertemente aceptado, y no sólo por el lado opresor, sino también en cierta medida, por el oprimido. Y esto se debía justamente a la crianza de los niños, a los cuales ya se los inducía a aceptar su condición desde un principio. De no ser así es totalmente impensable que este sistema nefasto se hubiera prolongado durante tanto tiempo en la historia de la humanidad.
Esto deriva en el otro tema a considerar, que no es menor, es el del poder acumulado por las grandes religiones a partir de su organización con el correr de los años. Un poder conseguido por un cúmulo de diversas acciones que se fueron entretejiendo de manera estratégica en las sociedades, ya sea, a través de satisfacer necesidades de contención en cuanto a temores humanos arcaicos (que parece que algunos aún persisten), de fuertes alianzas con el poder político, como también, cuando fue necesario, recurriendo a la fuerza e infundiendo el miedo para imponerse, como uno más de los tantos métodos utilizados para sumar adeptos a la causa religiosa. La consecuencia de todas estas maniobras transmitidas de generación en generación es lo que vemos hoy y explican claramente por qué aún tienen tanta aceptación, aunque ahora, y esto sí gracias a dios (que no aparece) cada vez un poco menos.
En cuanto a las ataduras que esto provoca me resulta bastante llamativo, sabiendo la tendencia que tenemos las personas naturalmente a relacionarnos socialmente conformando círculos que cada vez vamos agrandando más, como es que hasta en el más íntimo y cerrado de ellos, como resulta ser el vínculo familiar, solemos discrepar en cuanto a ideas o formas de pensar, etc., y en uno mucho más grande e impersonal, como puede ser el pertenecer a una religión determinada, se aceptan una serie de directivas empaquetadas sin ser sometidas prácticamente a ningún discernimiento, independientemente del grado de participación que cada uno asuma en cuanto a las costumbres rituales que ésta le exija.
Una actitud semejante, sin dudas, sólo puede ser generada por el poder, y como todos sabemos, el poder de una institución que está administrada por una minoría, se nutre y crece, inevitablemente, de la impotencia de una gran mayoría, la cual debe tener, como condición primordial, una postura conformista, simplemente por la seguridad que le brinda el sólo hecho de pertenecer a tal círculo, también es fundamental que el individuo crea realmente que lo hace por decisión propia apelando a su libertad de elección.
Romper con el poder acumulado durante milenios por este tipo de entidades míticas nos va a permitir aproximarnos de manera más realista al concepto de libertad que tenemos formado. Esto ya quedó claramente demostrado con la aparición del conocimiento científico, transformando el mundo en pocos siglos y acelerando el ritmo de cambio de manera sumamente significativa.
Partiendo con esta propuesta de rompimiento, el físico David Deutsch nos muestra en esta excelente conferencia que pueden ver a continuación, una nueva manera de explicar la explicación mediante lógicas y sorprendentes analogías.
No olvidemos que podemos ver las cosas desde otro lugar, y esto, a veces nos permite
percibir, que sin haberlo notado antes, llevábamos un cadena atada en el cuello

Saludos!!

Juan Carlos


*Activar subtítulos en español al pie de la pantalla


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viernes, 20 de noviembre de 2009

Un cuento corto.Que la inconciencia te valga -Juan Carlos Alonso-

"Hoy continué domesticando la razón, llena de asombro ante el día sucedido. Proyecto un rápido boceto de la acción, trazo versiones que capturo del olvido."

-Silvio Rodríguez-


Que la inconciencia te valga



Ayer a las 06:30, como cada mañana, sonó el despertador. José María saltó automáticamente de su cama y se metió en el baño. Medio dormido se lavó los dientes, se duchó, y al afeitarse, sin querer, se cortó levemente en el mentón. Al salir se sintió renovado y algo más despierto, se vistió con la camisa y el pantalón que siempre usa los viernes de “casual”. Para cuando se sentó a desayunar el café con leche y las tres medialunas, el cortecito de su mentón ya había cicatrizado. Miró las noticias en la televisión, grabando en detalle dentro de su cabeza cada desgracia sucedida, para poder reproducirlas más tarde en la oficina. Al terminar el desayuno, puso la taza, la cucharita y el plato para lavar en la pileta, se sacudió las migas de la ropa, y al escuchar el pronóstico del tiempo advirtió que eran las 07:40, hora de echar un vistazo al dormitorio, constatar que su mujer dormía, poner en marcha el auto y salir para le trabajo.
Como el camino habitual estaba cortado por uno de esos imprevistos que suceden casi todos los días, optó por tomar el itinerario alternativo de costumbre y, sin mayor demora de la esperada, llegó prácticamente a horario. Se sentó en el sillón de su oficina y mecánicamente se puso a hacer sus tareas en el ordenador sin sobresaltos. Más tarde, una sensación de vacío en el estómago le hizo mirar el reloj y verificar que ya eran puntualmente la una, hora de salir a almorzar. Hacia allá se dirigió.
Los mismos cuatro de cada mediodía se sentaron ocupando la mesa junto a la ventana del restaurante, esta vez, a diferencia de los otros días, el mozo, trajo cuatro menús del día (del día viernes). Mientras comían intercambiaron la información recibida durante la mañana de distintas fuentes, dos sostenían que la culpa de las desgracias eran del gobierno y dos que éste no tenía responsabilidad alguna. Cuando notaron que la discusión caía en la redundancia y no conducía a nada, optaron por cambiar de tema y se dispusieron a hablar de fútbol. Dos fanáticos de boca y dos de river, inevitablemente a los pocos minutos, la pasión se adueñó de sus discursos, las pulsaciones repentinamente se aceleraron y las venas empezaron a formar un marcado relieve en la sien de los acalorados oradores. Ahora sí, la discusión tomaba un rumbo, iba directo a las trompadas, así es que para evitar tal desenlace, mientras intercambiaban insultos, decidieron pedir la cuenta y volver cada uno a sus puestos de trabajo, de todos modos, ya era la hora de hacerlo.
José María se sentó en el sillón de su oficina y con el mismo mecanicismo de antes retomó sus tareas en el ordenador, esta vez, con un par de sobresaltos. Una sensación de lleno en el estómago le hizo mirar la puerta del baño y cotejar que estaba desocupado. Hora de dirigirse hacia allí, lo hizo de manera algo apresurada. A su regreso notó la presencia sumamente inesperada de la chica que traía los insumos de librería, ya que siempre viene los lunes… Otra vez con ese escote y la falda tan corta, otra vez con esa actitud provocativa, causándole una incontrolable respiración agitada y un sudor frío que empapaba su frente. Otra vez él le propuso lo mismo de siempre, recibiendo, para variar, otra vez una negativa como respuesta. Ofuscado, continuó trabajando.
Horas más tarde, al ver pasar al empleado del bar con el té, sin limón, para la oficina del jefe, miró el reloj y comprobó que eran las 18:30. Otro día había finalizado, apagó la máquina, tomó sus cosas, saludó a cada uno de sus compañeros, abrió la puerta y se fue de la oficina.
De regreso a casa, mientras manejaba, en un primer momento se sintió extraño, algo disperso, al instante y sin saber por qué, se le anudó la garganta y lo invadió una sensación de angustia. Sin pensarlo demasiado estacionó el auto y se metió en la iglesia que estaba de paso, a la que suele acudir los domingos. Se arrodilló sobre un banco de madera, cerró con fuerza los ojos y se puso a rezar. Pidió por el bienestar de su matrimonio, pidió por conservar su trabajo, por la salud de su familia y también por la propia. Luego se persignó y se retiró un tanto más aliviado sin entender demasiado que es lo que le había pasado.
Se subió nuevamente al coche y finalmente llegó a casa, saludó con un beso a María José que lo recibió con gesto serio, y miraron juntos el programa de entretenimientos mientras cenaban. En los comerciales, aprovechaban y compartían una mínima charla de lo ocurrido en el día de cada uno, no de todo, claro está. Luego de la cena, tomaron el café que no logró espabilarlos demasiado de la somnolencia que les dejó la jornada y se fueron a la cama sin lavar los platos.
Mientras María José se quitaba el esmalte de la uñas en su lado de la cama, José María tomó sus ansiolíticos, hundió la cabeza en su almohada y se durmió profundamente.
Soñó con escotes y cortas faldas que caían y también volvió a soñar su sueño recurrente en el que él mismo caía en un vacío interminable, hasta que por fin abrió los ojos repentinamente y, bañado en sudor, se sentó en la cama, estaba exaltado y se asustó aún más cuando se encontró con la imagen de su esposa sentada frente a él, con una expresión desdibujada en el rostro, como si estuviera extremadamente fuera de sí. En su mano derecha sostenía con esfuerzo la 357 que él tenía guardada en la mesa de luz para prevenirse de inseguridades externas. Ella dijo de forma algo ininteligible pero con firmeza en la voz:
-¡Estás perdido mi amor! ¡Sé qué te hizo esa mujer al salir del trabajo, se están amando! mientras le apuntaba con el arma directo a la cabeza.
Él estaba pasmado y con los músculos contraídos quedó inmóvil, sólo alcanzo a balbucear instintivamente:
-¡Te juro que no hice absolutamente nada con esa chica, querida! ¡Razoná por favor te lo pido!
¿Sos conciente de lo que estás haciendo?
Ella respondió con frialdad:
-Que la inconciencia de valga. Y apretó el gatillo.
José María sintió un agudo dolor en la cabeza mientras ésta se desplomaba sobre la almohada.
Aún tenía los ojos abiertos cuando despertó confundido y la vio a su mujer sentada frente a él apuntándole con el teléfono inalámbrico mientras con voz enérgica le decía:
-¡Estás dormido mi amor! ¡Se te hizo tarde para ir al trabajo, te están llamando…!
¿Qué? ¿Pero… qué hora es? Tomó el teléfono, desconcertado y del otro lado de la línea escuchó el monótono sonido de ocupado.
María José, sonriendo irónicamente, le repitió:
Que la inocencia te valga, hoy es 28 de diciembre… ¡y es sábado!
Así que apurate a vestirte que mamá se pone de mal humor cada sábado que llegamos tarde para la hora del almuerzo. Los dos se prepararon sin hablar de lo ocurrido, se subieron al auto y se fueron.
Hoy a la noche, cerca de las 21.30 ingresaron al hospital tras haber sufrido el accidente de regreso a casa, ahora están en terapia intensiva y ambos presentan un cuadro severo con pérdida total de la conciencia.
Sólo yo se que José María no vio el cambio de semáforo, cegado por la ira que derivó de los gritos de María José, cuando al principio de la pelea, ella le había cuestionado a qué se refería exactamente cuando en la mañana él, entre dormido, le juró que con una tal chica, no había hecho absolutamente nada.
- Fin -

Como habrán notado hoy para introducir una variante, en lugar de expresar una reflexión relacionada con el video que pueden ver a continuación, preferí escribir un cuento. Se trata de una sencilla historia que no pretende ser demasiado original, ni mucho menos estar bien escrita. Su intención es sólo remarcar de manera un poco sobrecargada en actitudes, aunque para algunos casos no lo sean tanto, la forma en que el incociente se apodera de estos desdichados personajes, principalmente el de él, desde las reacciones inconscientes que expresa a través de su cuerpo, pasando por las situaciones instintivas, hasta que llegan a controlar tambien la mayoría de sus actividades cotidianas, en su tabajo ,en la iglesia o en su casa, casi sin dejar lugar a alguna situación en el transcurso del día donde se manifieste una toma de conciencia.

Me resulta muy interesante notar como actúa nuestro inconsciente a la hora de crear rutinas que nos brinden seguridades, así como cuando tambien advertimos de qué manera, a veces, delata nuestras verdaderas intenciones. Seguramente más adelante abordaremos nuevamente el tema, de momento, los invito a ver este programa de Redes, titulado El experto y sabio inconsciente donde su conductor, Eduard Punset, entrevista al psicólogo John Bragh que nos brinda alguna pistas sobre este aspecto de nuestro siempre sorprendente cerebro.

saludos!

Juan Carlos




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miércoles, 11 de noviembre de 2009

El Origen de la Vida. ¿Qué se sabe en la actualidad? - Antonio Lazcano Araujo-

"La mar que siempre espera, fiel origen del latido, compañera, la mar, hembra primera, generosa sementera de la vida."


-Luis Eduardo Aute-


A día de hoy todavía no conocemos la manera en que se originó la vida sobre la Tierra. Esto es un hecho. Lo que sí conocemos perfectamente, es la necesidad que tuvo históricamente la humanidad de saber sobre su génesis, así como también conocemos muy bien la manera en que satisfizo esta necesidad de saberlo, recurriendo a una respuesta provisoria que durante muchos años le resultó de utilidad. Esta respuesta no fue otra mejor, que la adjudicación del origen de la vida a la obra de un ente divino, en realidad a varios, si nos referimos a la humanidad como un todo.
Ahora, en cambio, por más que esta explicación cuente aún con un apoyo masivo, deberíamos damos cuenta fácilmente que en el pasado la idea de tal origen era tan lógica como acotada, y tan acotada como errónea. Supuestamente en seis días estaba todo resuelto, teniendo el hombre un origen aparte del resto de las cosas. Lo lógico, es en esas épocas el conocimiento a través de la observación del entorno no era suficiente para tener una explicación que no fuese imperativamente antropocéntrica, por más que la creación le fuese imputada a algún dios inhumano.
Lo erróneo quedó al descubierto más tarde, cuando al aporte inicial y brillante de Charles Darwin, se le sumó cantidad de gente que, continuando su lineamiento en la investigación, nos permitió tener la certeza, fundada en pruebas hoy abrumadoras, que afirma que no existe un origen excluyente del hombre con respecto al resto de las especies vivientes, sino que hay que remontarse mucho más atrás para hablar de génesis.
Entonces, por más sentido metafórico que se le quiera atribuir, la idea de que el hombre surgió moldeado del barro no deja de ser sólo inverosímil, si no que es ridícula. Y mejor ni hablar de la historia que nos cuenta esta gente sobre el origen de la mujer.
La realidad es que, en la actualidad, la humanidad cuenta con una narrativa certera, lineal y prácticamente ininterrumpida de los sucesos hasta su inicio, ya sea el del universo como el de la vida. Y digo “prácticamente” ya que por más que no tenemos, por una cuestión lógica, la evidencia puntual de cada espécimen que conforma el árbol de la vida (cosa que muchos creacionistas solicitan como prueba), sí contamos con la evidencia suficiente para darlo por hecho. El registro fósil existente y la genética lo respaldan con solidez, hasta el momento, de manera irrefutable.
Esto es análogo a cuando nuestro ojo ve una línea recta, por más que no vea puntualmente cada punto que la compone, con visualizar la continuidad de algunos de ellos, ya le alcanza a nuestro cerebro para construir un modelo que le permite detectar que lo que tenemos delante es efectivamente una línea recta.
Resumiendo un poco, no hay origen divino y exclusivo del hombre. Siempre es bueno y enriquecedor encontrar fósiles intermedios de especies emparentadas con humanos, pero ellos no nos van a decir nada sustancial sobre el tema que estamos tratando aquí. Debemos desantropocentralizarnos (¿…?) y recurrir a esta narrativa que mencioné, la cual nos cuenta la historia de la ascendencia de las especies actuales hasta las primeras formas de vida más básicas sobre la Tierra, hacia allí nos dirigimos.
Sabemos que todo ser vivo en los más íntimo o ínfimo, como prefieran decirlo, está compuesto de materia, al igual que todas las cosas que conocemos. Sólo que organizado de otra manera. La pregunta que inevitablemente de aquí se desprende, por más que me esfuerce en formularla de una manera algo más sutil, no hay forma…
¿Cómo cuernos es que esto pasó? Nadie lo sabe y posiblemente nunca lo sepamos.
Sin embargo no podemos dejar de ser optimistas, ya que en los últimos años se fueron sumando mediante diferentes investigaciones algunos hallazgos realmente sorprendentes que nos indican que se está yendo por un buen camino y tal vez resulten estos ser la piedra fundacional de la estructura que nos conduzca a conocer tan significativa respuesta.
La siguiente pregunta sería ¿En qué punto estamos parados actualmente, qué es lo que se sabe exactamente sobre cómo se pudo originar origen de la vida?
Para responderla les traigo esta maravillosa conferencia del eminente biólogo mexicano Antonio Lazcano Araujo expuesta en Bilbao en 2007, donde explica muy, pero muy claramente cuáles son estos extraordinarios descubrimientos y por qué son tan relevantes. Espero la puedan disfrutar.
En mi opinión, la reflexión final que surge es la siguiente: lo más positivo sería, tomar una actitud idealista más que materialista, en el aspecto común de los términos, mientras que el aspecto filosófico, adoptar un pensamiento justo a la inversa, de esta manera seguramente vamos a estar mejor predispuestos para obtener la respuesta


Saludos.


Juan Carlos




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martes, 10 de noviembre de 2009

Creciendo en el Universo 5 -Richard Dawkins-

"Y aquí, a cada noche, se busca en tus libros el justo propósito de toda acción, y se abre tu memoria a todo el que renace"

- Vicente Feliú-


Completando el ciclo de las cinco charlas navideñas ofrecidas por el etólogo Richard Dawkins en la Royal Institution durante, el año 1991, publico hoy su último capitulo titulado El génesis del propósito. En esta conferencia desarrolla principalmente el tema del modelo de interpretación del mundo que tiene nuestro cerebro, haciendo analogías con modelos computacionales y otros sistemas que encontramos en la naturaleza. Siempre de manera clara y comprensible para todo el público, y sobre todo para los más chicos. Como todas las charlas fueron publicadas en este blog de manera mensual, voy a reunir en este post los links de cada una de LAS anteriores, así a quien le interese ver cada una por orden, se le simplifica la búsqueda. Demás está aclarar que me pone muy contento que hoy en día podamos contar con este material de manera gratuita en la Web, ya que son este tipo de lecciones que a cualquiera de nosotros, siendo chicos, nos hubiese gustado recibir. Y más contento me pone tener la posibilidad, a través de este espacio, el poderlas replicarlas.

PARTE 1

http://elreplicadordesuenos.blogspot.com/2009/06/charlas-navidenas-1-richard-dawkins_23.html

PARTE 2

http://elreplicadordesuenos.blogspot.com/2009/07/creciendo-en-el-universo-2-richard.html

PARTE 3

http://elreplicadordesuenos.blogspot.com/2009/08/creciendo-en-el-universo-3-richard.html

PARTE 4

http://elreplicadordesuenos.blogspot.com/2009/10/creciendo-en-el-universo-4-richard.html

Saludos!!!

Juan Carlos

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lunes, 2 de noviembre de 2009

En el Jardín de la Noche. Video Clip Musical - Juan Carlos y Facundo Alonso-



"En algún sitio algo increíble espera ser descubierto."




-Carl Sagan-



Hay quien sostiene la metáfora que el cosmos creó la vida y, por consecuencia, al ser humano, para conocerse a sí mismo, así como también hay quien dice que nos es totalmente indiferente. Lo cierto es que el universo no sólo nos ha creado y es el lugar en que vivimos, (llamarlo nuestra casa me parece poco humilde), sino que también somos parte de él, y por más que a veces nos devanamos la cabeza en cuestionarnos cuál es el sentido de nuestra existencia, en mi opinión, éste no es más que el de hacer lo mismo que el cosmos hace, o sea, combinar materia y combinarse, logrando como resultado nuevas formas. Si deduzco de A + B = C, que C es el sentido de la vida de la humanidad entera, es muy factible que algún filósofo de cualquier corriente del pensamiento sienta deseos de pegarme un tiro sin sentir el más mínimo remordimiento. Puede que tenga razón, pero poco me preocupa, para mí es la base fundamental de la cuestón, al menos, en este tiempo que nos toca vivir.
Con esto, que quede claro, que no quiero decir que me siento fascinado por el sólo hecho de parpadear, al enterarme que haciéndolo estoy curvando el universo. Pero sí diría que análogamente al big bang, si de algo tan pequeño puede surgir algo tan inmensamente grande, también puede que la entreverada complejidad surja a partir de la sencilla simpleza. La evolución es nuestro mejor ejemplo.
Esta breve introducción, esta vez, no tiene como fin que nos enredemos en laberintos existenciales sino, simplemente quería presentarles un nuevo “C”, producto del Replicador de Sueños, que no tiene presunción de complejidad, simplemente se trata de una sencilla suma más que se añade en nuestro navegar.
Partiendo desde la cubierta de nuestro barco y elevándonos, salimos a recorrer en un viaje fantástico algunas realidades del universo conocido. Combinando algunas imágenes que creamos nosotros mismos, con otras ya existentes en la web, es que elaboramos este clip, en el que reflejamos nuestra propia interpretación de la bellísima e inspiradora canción de Silvio Rodríguez, En el jardín de la noche. Como no podía ser de otra manera, siempre que se hable del cosmos, también le agregamos para complementar la receta, el ingrediente que garantiza exquisitez a cualquier combinación de este tipo. Un texto de Carl Sagan.
Siguiendo con fidelidad el objetivo de este blog, en este video entrelazamos la ciencia con el arte y el pensamiento propio, con la finalidad última de inducir a la reflexión y, si se puede provocar algo de emoción, mucho mejor.
Esperamos que les guste y como siempre, los comentarios son bienvenidos.

Saludos !!

Facundo y Juan Carlos







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sábado, 31 de octubre de 2009

Analogía entre el Dios que es Bueno y la Diosa que está Buena -Juan Carlos Alonso-

"Qué dulces mentiras, qué grandes verdades, qué nos inventamos para perdurar, qué filosofía, qué honor, qué ironía, que nadie se hiera, que todo se cuide, si sólo mi cuerpo se va a desgarrar.

-Pablo Milanés-

Si nos sinceramos un poco, todos podemos darnos cuenta claramente de la facilidad que tenemos las personas para relativizar las verdades y, sobre todo, para amoldarlas a nuestra conveniencia. Como ya habré citado a Feyerabend en otras oportunidades, “la única verdad absoluta es que no existen verdades absolutas” Cierto. Vamos adoptando la verdades que nos sirven para vivir. Como ejemplo, y yendo al extremo para que quede claro, podríamos decir que hoy sabemos que algo material como una piedra, una planta o una persona, están compuestos en su mayoría, de espacio vacío. Por un lado podemos relativizar esta verdad diciendo que en el futuro posiblemente se descubra que este espacio que creíamos vacío, esta ocupado pro algo más que aún no podemos detectar. Bien, esta verdad” momentánea” nos sirve para hacer estudios a nivel molecular y esto es gracias al desarrollo de nuestro cerebro. Por otro lado también podemos relativizar esta verdad, llevándola a la utilidad que puede tener para la interpretación básica del mundo que tiene nuestro cerebro, o sea, que en la vida cotidiana esta verdad carece de utilidad alguna, ya que nos resulta imposible hacer coincidir la mayoría del espacio vacío que hay entre las moléculas que nos componen y la mayoría de espacio vacío que compone, por ejemplo, una pared, para poder atravesarla. De hecho una de las primeras personas que notó este hallazgo, pensó que concentrándose podría llevar acabo esta proeza y lo intentó varias veces, consiguiendo por resultado, únicamente unos cuantos golpes en la nariz. Podemos concluir afirmando que esta verdad a este nivel, aparte de inútil, es peligrosa.
Estas son dos formas de relativismo en cuanto a un hecho comprobable. Pero ¿Qué pasa cuando nos aferramos y defendemos a una supuesta verdad que ya desde el arranque es indemostrable?
Para ello elaboré una sencilla analogía de cuyos dos componentes, uno sería el siguiente: Pongamos que me gusta con locura la guapísima Nicole Kidman (es un ejemplo, la lista es larga).Entonces, luego de ver sus películas, me informo sobre su vida personal, sus gustos, escucho sus notas, etc. Para comenzar, mediante mi imaginación, a entretejer en mi mente una relación con ella. Si, sí. Una relación completa y como dios manda. Mi cabeza empieza a elaborar imágenes vívidas respaldadas con certezas de fisonomía y forma de ser de ella, que vi en la tele. Por ejemplo me imagino charlando en una cena, paseando por ahí, a los besos, de entre casa, despeinados y discutiendo, e incluso también en la cama!! Conozco en detalle la realidad de su cuerpo desnudo y hasta la forma en que “lo hace”, está bien que en las películas estaba fingiendo a diferencia de la vida real (¿…? Bueno, mejor no entrar en detalles con respecto a este tema je je je).
Lo importante es que yo tengo acumuladas en mi cabeza todas estas imágenes ¿Qué pasaría entonces si comenzara a relativizar? Esto está en mi cabeza, o sea que es parte de una verdad, es mi verdad, no la ideal pero es una verdad al fin. Después de todo la imagen existe y dentro de ella, tanto el físico, como los gestos y la voz de Nicole y míos son idénticos a los reales. Pongamos por caso ahora, que yo me proponga decir a mis amigos, por pura ocurrencia, que en mi último viaje a New York tuve la fortuna de conocer a Nicole Kidman y que, milagrosamente, cuando le fui a hablar, ella se interesó en mí y terminamos teniendo una relación, la cual se la describo con el lujo de los detalles que ideé en mi cabeza. Mis amigos tienen una confianza ciega en mi palabra y me lo creen ya que yo soy una persona “de fiar”. Inmediatamente elaboran una imagen similar a la mía en sus cabezas y de esta manera mi verdad se copió en la de cada uno de ellos, luego, por lo novedoso y llamativo del caso, ellos se lo cuentan a sus amigos y así sucesivamente se va agrandando el círculo, y lo que era, mi verdad, se convierte en la verdad de muchos. Incluso dentro de la cadena de información alguno de sus eslabones puede reemplazar mi persona, en esa historia, por la propia y así crear una variante de mi verdad original transformándola en su verdad.
La realidad es que poco le puede importar a la gente, fuera de mis amistades más próximas, si yo me relacioné con la actriz o no, pero ¿Qué sucede cuando hay una historia más improbable aún, pero que cuenta con un protagonista que satisface una necesidad común a la mayoría de las personas?
Digamos que lo que sucede es algo similar a la idea de dios.
Que esta idea sea aceptada masivamente por la mayoría de las personas (y eso que no consideramos aquí la gran diversidad y ramificaciones que hay de la misma), no quiere decir que deje de ser una fantasía elaborada en la cabeza de cada uno, fantasía que generalmente está basada en la historia que a cada persona le contaron, por casualidad, en el entorno en que fue criada. Me resulta increíble ver como, en este aspecto, se relativiza tanto a una supuesta verdad y encima se la envuelve en un manto de solemnidad tal, que no tolera la más mínima puesta a prueba.
Cada uno tiene la ¿libertad? de creer en lo que quiere. Seguramente. La cantidad de opciones que tiene un chiquito para elegir, sobre temas tan complejos tales como la existencia, son abrumadoras. Yo creo que esa “libertad” a los sumo la tiene de grande, pero puede que o sea lo más común cambiar. Si no fíjense cuántas son las personas que no les gusta el nombre que le pusieron al nacer y cuando son mayores deciden cambiarlo. Esto es similar.
Pocas cosas encuentro más hipócritas que cuando un religioso dice que “respeta” a otras religiones, ya que lo suele hacer de la boca para afuera, mientras que en interiore de su cabeza es muy distinto el panorama.
Sin embargo, cada uno tiene la libertad de creer en lo que cree. Estoy de acuerdo, el problema surge cuando esas creencias empiezan a interactuar con la política de las sociedades y con la educación. Sin ir al extremo, aunque no es un tema menor, de mencionar las matanzas en nombre de los diferentes dioses a los largo de la historia, me refiero, simplemente, en lo cotidiano, en como influyen las iglesias de forma negativa en las políticas de estado importantes.
Volviendo a mi análoga y querida Nicole, es como si yo, basándome en mi verdad, con el apoyo incondicional de mis amigos, me presente ante los abogados de la rubia diva y le exija la mitad de su patrimonio porque en un momento de la relación que tuvimos nos casamos, y ahora, como me que me quiero separar, vengo por lo que me corresponde. Sin dudas, lo primero que harían ellos, es pedirme la evidencia.
Entonces, hay que tener especial cuidado con relativizar las verdades. Podemos decir, tal cosa en mi verdad, tal otra es tu verdad. La diferencia está en cuando una esta basada en la realidad y la otra en una fantasía.
Si yo llevase al mismo nivel de la creencia religiosa mi relación con la guapa, en el caso que eventualmente se diese la posibilidad de comprobar su veracidad teniendo un encuentro con ella, es seguro que termino frustrado por razones naturales. Las fantasías son muy buenas, siempre y cuando, las consideremos como tales, y en caso que las utilicemos como impulsoras de de una futura verdad, como tantas veces ha pasado, entonces hay que ponerse a trabajar en ellas. No es cuestión de asumir que algo es “por que sí” y quedarse de brazos cruzados.
Como dije al principio, vamos utilizando las verdades que nos sirven para vivir. Las
religiones, en el pasado fueron de mucha utilidad, pero hoy ya tenemos motivos de sobra para que pasemos a considerarlas innecesarias. Solo es cuestión de asumirlo, espabilarse, y tener la voluntad de cortar cordón (o la cadena) de una vez, y dejar de escondernos detrás de la pollera. Con dios o sin él vamos a seguir teniendo los mismos problemas y soluciones que tuvimos siempre, como así también a la muerte le vamos a seguir teniendo el mismo miedo natural por más consuelo que nos inventemos.
Tanto el buen dios como la diosa que está buena no son más que la realidad de una superflua fantasía que poco tienen que ver con la verdad que hoy nos toca vivir y que nos es útil.
Saludos… y están todos invitados a la boda!!


fotomontaje: Nicole, yo... y la otra mentira


Juan Carlos

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sábado, 24 de octubre de 2009

Algunas reflexiones sobre la risa y el humor -Juan Carlos Alonso-


"Río y no es un desafío a la vida del sueño: es que vivo camino al cementerio."
-Silvio Rodríguez-


Hacerse de gracias de-pura desgracia


Como en tantas de sus reflexiones, Nietzsche no estaba tan errado al proclamar en aquella célebre frase que decía:"El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa". Lo único desacertado de la frase, en este caso, sería que hoy podemos afirmar que no es un “invento” del hombre, sino más bien de los grandes simios, y posiblemente del antepasado común de ellos. No es muy difícil notar la diferencia gestual básica en el rostro de un chimpancé cuando éste muestra los dientes y deducir a partir de allí cuáles son sus intenciones.
Lo que hicimos los humanos, a diferencia de algunos de nuestros primitos primates, fue conseguir que la risa se manifieste como un mecanismo algo bastante más sofisticado que lo que resulta una mueca facial que transmite empatía

Otro brillante filósofo, esta vez, el evolucionista Daniel Dennett, es quien propone que la risa es producto de un dispositivo que tiene nuestro cerebro para depurar “errores” y metafóricamente dice que éste funciona como si fuera un dial, vamos regulando que es lo que nos parece gracioso, moviéndolo y ajustándolo, esto es un poco más…un poco menos gracioso.
Es una idea interesante que aplica tanto para las situaciones externas que nos hacen reír como para las que creamos nosotros cuando queremos ser graciosos. La longitud de este dial cuenta con varias frecuencias donde detenerse a la hora de regular nuestra perilla interna. Tenemos humor ingenuo, tonto, humor absurdo, irónico, sarcástico, humor fino, grosero, gestual, inteligente, humor negro, etc. Todo esto, con sus respectivas subdivisiones temáticas, nos permite tener una amplia gama de posibilidades, combinables entre sí, en el preciso momento que algo nos hizo reír.
A las personas no nos hacen gracias las mismas cosas, eso está más que claro, sin embargo depende también, creo yo, del momento en que estemos pasando o las experiencias que hayamos vivido para que algo nos resulte cómico o no. Quiero decir que algo que en un día nos hizo gracia, otro día puede que ya no (o viceversa).
Acá es donde debo hacer un alto, antes de continuar, para, como es mi costumbre, aplicar la teoría de la mente (o sea, eso de pensar lo que algunos pueden llegar a pensar de lo que yo estoy pensando) y aclarar a quien pueda llegar a decir que la risa es lo más maravilloso que tenemos, y que es como una regalo del cielo, y que por qué todo tiene que surgir de algo malo, y ese tipo de cosas; que cuanto más reflexionemos y sepamos sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, mejor nos vamos a desenvolver. Realmente hay un consenso general con respecto a este tema y es que reír nos hace bien, claro que es verdad, pero nunca está demás el saber por qué.
Hecha esta aclaración, continúo. Entre todos los tipos de humor existentes, el que yo prefiero utilizar, generalmente es la ironía, así es que me puse a pensar en qué es lo que tiene de particular este estilo, entre los demás, para resultar favorecido.
Lo bueno de recurrir a la ironía como gracia, es que al invertir el orden de lo que se quiere decir en determinado contexto, se antepone el problema o lo que resulta conflictivo y se lo pone al descubierto sirviendo de advertencia al receptor. O sea, si reírse es una forma de hacer catarsis de lo que, inconcientemente, representa un problema, lo que hace la ironía es colocar elementos para poner a este problema en evidencia, es como si nos dijera reíte tranquilo, pero tomá conciencia que se trata de un problema. Por eso siempre que escuchamos alguna, luego de la risa, algo nos queda sonando como un eco en la cabeza. Esto me lleva a concluir que lo irónico nos dice que el error ya está previsto y nos da una pauta para que trabajemos sobre él, por lo tanto resulta sumamente constructivo, al revés de lo que se suele pensar.
Si giro un poco más mi perilla del dial, me encuentro con la frecuencia vecina a la ironía, que es el sarcasmo, y noto que lo utilizo bastante a la hora de reír. Con este tipo de humor hay que andar en puntillas y tener mucho cuidado ya que por definición su objetivo es la ofensa y el maltrato. Y no basta con el simplismo hipócrita al que recurren muchos, que luego de ofender a alguien, lo resuelven agregando “naahh...te lo digo en chiste” acompañado de una palmadita amigable. Si uno recurre al sarcasmo con alguien que tiene empatía o afecto, como puede llegar a ser una amistad, el motivo por el cual se lo maltrata debería ser con un fin también constructivo, es decir, si alguien no se da cuenta o no ve algún problema, la burla ofensiva puede llegar a resultar una herramienta eficiente para conseguir que tu amigo/a se espabile y vea con más claridad. Generalmente en estos casos, si no queremos perder a un amigo, los más conveniente es explicar el chiste para luego derivar en un conversación seria y abordar el problema. Yo luego de utilizar un sarcasmo suelo volver a girar levemente mi perilla hacia atrás y revertir el maltrato con una ironía que podríamos calificar como inversa. De esta manera es como terminar diciendo “porque te quiero te aporreo”.
El psicólogo evolutivo Steven Pinker, en su libro El mundo de las palabras sostiene que en una relación empática, el humor cordial, más allá de los elementos clave que implican una reducción de la dignidad, se emplea como señal de que la base de la relación es el comunalismo y no la autoridad,.haciendo referencia a las palabras de Samuel Johnson que decía que” No hay dos hombres que puedan estar juntos media hora sin que uno asuma superioridad evidente sobre el otro” Pinker aclara que a primera vista se podría pensar que la parte superior estaría en una posición de dominio, pero no siempre ocurre así, cosa que me parece coherente, ya que aparte de lo que él argumenta en su libro, en casos como el que mencione antes, yo pienso que una de las partes puede hacerse de tal autoridad ya sea por contar con una experiencia previa en el problema, o bien, que el problema al cual la otra parte se enfrenta, a uno no le afecta en la misma medida y esta en mejores condiciones de, a través de un chiste, mostrarle al otro la realidad.
Personalmente, sé bien que utilizar este tipo de humor suele traer como consecuencias que a uno lo tilden de amargo, agrio, ácido, salado, picante (creo que son todos los calificativos gustativos aplicables que me han endilgado), sin embargo si uno realmente tiene buenas intenciones a la hora de ser gracioso con alguien que quiere, finalmente, si es bien interpretado, termino resultando todo un dulce. Nada más terriblemente fascinante que ver la realidad.
Ya que mencioné hace un momento al mundo de las palabras, puedo decir que otra de las formas de humor de mi preferencia son los juegos de palabras. Así como un poeta busca la rima más bella y conveniente o el experto en crucigramas recurre a su intelecto para resolverlos, hay quien cuenta con la habilidad para hacer juegos de palabras que nos resultan graciosos. En este caso ¿Qué error estamos depurando en nuestros cerebros?
Evidentemente no es otra cosa que lo imperfecto de nuestro lenguaje (sea cual fuere), la infinidad de formas que nos pueden llevar a cometer un error de interpretación, por la similitud de dos palabras o los distintos significados de un mismo término, pudiendo derivar en un conflicto que nos meta en problemas. Así como muchos chistes se conforman con la confusión de situaciones, en este caso, la estructura más básica es la confusión de las palabras.
Me es imposible dejar fuera de esta especie de auto análisis de lo humorístico una cuestión fundamental, como lo es la de la temática principal de las cosas que me resultan graciosas o suelo hacer gracias y que es común a la mayoría de las personas, solo que yo, como tantas otras, tal vez enfatizo demasiado. El sexo.
Auggg!!! Llamen a un psicólogo!! ¿Qué error hay ahora? ¿Tengo un problema sexual? ¿Le tengo temor al sexo opuesto? ¿No tengo definida mi sexualidad? Horror!!
Tranquilos. Nada de eso pasa.*
Entonces ¿Por qué nos reímos tanto de lo sexual, y algunos, con mayor insistencia? Pienso yo que esto pasa simplemente porque, más allá, que en la actualidad se hable más abiertamente que antes del tema, aún no deja de ser tabú para las personas. El temor implícito que hace que nos riamos tiene que ser justamente que sea tabú, nos horroriza la idea latente en el inconciente de que por este motivo nos quedemos sin relaciones sexuales. Resultando este punto, como es lógico, en diferente medida para el hombre que para la mujer, pero eso ya es otro tema.
Yo, cada vez que recurro al humor en estas cuestiones, con las chicas, lo hago de manera irónica por los mismos motivos que expliqué antes. A buenas entendedoras, pocas palabras., esto no es una confesión, ni mucho menos una novedad.
Para finalizar me gustaría contar una brevísima anécdota que ejemplifica claramente como entre dos personas surgen diferentes interpretaciones de un mismo hecho gracioso y como funcionamos regulando el dial. Algo muy básico.
Ayer mientras escribía esto, se abrió una ventana del MSN y era una amiga que me decía que le había resultado gracioso el nombre Alain de Botton, que figuraba en mi publicación anterior. Con especial atención le pregunté que era lo que le hacía gracia, suponiendo que era lo mismo que me podría haber hecho gracia a mí si me disponía a jugar con la similitud de las palabras. Me respondió si el próximo post iba a ser de José de “ojal”. Resultando éste el aspecto más “inocente” del juego de palabras, al tiempo yo le hacía referencia de la interpretación de “botón” que en el lunfardo (argot) rioplatense significa alcahuete o policía, resultando un aspecto intermedio, y lo completé con lo que me podía resultar gracioso inicialmente a mí, relacionándolo con la palabra inglesa “bottom” (fondo, utilizado también para culo). Le terminé diciendo que su chiste naif y el mío sexual en el fondo querían decir lo mismo, ya que el ojal se abrocha y el culo también (en argentina solemos usar el término abrochar para el acople sexual). En fin, no se preocupen por la integridad moral de mi amiga que con este tipo de charlas ya está curada de espanto y aún me quiere un poco. Sólo quería poner el ejemplo de como funciona el dial a la hora de querer hacer una gracia.
El tema del humor da mucha tela para cortar, ya que la cantidad de preguntas que pueden llegar a surgir son muchas, sobre cosas como: los que se ríen de casi todo, los que no pueden parar de hacer chistes constantemente, los que no se ríen por uno u otro motivo de nada, los que se dedican a hacer humor profesional y generalmente son tipos serios en su vida cotidiana, los límites del dial que hacen que a veces lloremos de risa o reímos mientras lloramos amargamente, etc. De momento yo sólo reflexioné sobre el humor que prefiero para entender el por qué y saber en que se relaciona conmigo. Tal vez cada uno de ustedes puede hacerse la misma pregunta e intentar responderla según sean sus gustos.
Entre tanto material que hay, para dejarles un video cómico, decidí escoger este clásico del grupo argentino Les Luthiers, ya que aborda la temática de uno de los aspectos mencionados en mi publicación anterior sobre los por qué de los chicos y que se titula "La gallina dijo eureka". Espero, si no lo conocen, les guste.
No olvidemos que mostrando los dientes le hacemos frente a los problemas…una de las dos maneras favorece una convivencia más amable en sociedad ¿Cuál preferimos?
Dime de que te ríes y te diré a que le temes.

Saludos y…gracias

Juan Carlos

* A los lectores escépticos, con respecto a este punto, lamentablemente, sólo puedo decirles que confíen en mi palabra. A las lectoras escépticas también, aunque si son muy, muy escépticas me piden el teléfono y combinamos la forma de que lo comprueben con evidencias… jíjíjí






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viernes, 16 de octubre de 2009

Una Filosofía del Éxito más Benévola y Moderada - Alain de Botton-

"Antes iban de profetas y ahora el éxito es su meta; mercaderes, traficantes, más que nausea dan tristeza, no rozaron ni un instante la belleza..."
-Luis Eduardo Aute-



comentarios: Juan Carlos Alonso

video: Alain de Botton


El Secreto del éxito


Hoy quise publicar, para compartir con ustedes, esta breve conferencia del divulgador de filosofía, suizo, Alain de Botton, porque me pareció que en ella aborda de manera sencilla un tema más que interesante y que afecta a un gran número de personas, más que nada en estos tiempos.
Luego de escucharla, me puse a pensar para elaborar, éste, mi comentario previo, en como entrarle a esta cuestión del éxito, que es de lo que trata. Por lo sospechosamente relativo del término decidí recurrir al diccionario de la RAE y comprobar qué tenían para decirme exactamente sus acepciones:
(Del latín éxitus, salida). Resultado feliz de un negocio, actuación, etc. Buena aceptación que tiene alguien o algo. Fin o terminación de un negocio o asunto.
Veo que todo esto está relacionado directamente con la economía y la felicidad, con la aceptación y la popularidad, y también con algún finiquito. Nada dice sobre su significado en el aspecto biológico ¿Será que la salida o el finiquito del mismo -léase muerte- nada tiene que ver con la felicidad y mucho menos con la aceptación? ¿Será que si consideramos que el sólo hecho de nacer ya significa un éxito genético, alguien teme que nos quedemos cruzados de brazos el resto de la vida por aquello de crea fama y échate a dormir? ¿O tal vez no sea conveniente resaltar demasiado que el haber nacido es el mayor triunfo propio contra la improbabilidad, no sea cosa que valoremos la vida más de lo que a algunas instituciones les gustaría? Para nuestra biología sabemos que se considera exitoso llegar al mundo a través de un parto, crecer hasta alcanzar la madurez sexual, reproducirse transmitiendo los genes, sobrevivir unos años más para criar los hijos y ya. Tema resuelto. De hecho, nuestros antepasados no vivían muchos años más que los necesarios para alcanzar este objetivo.
Cualquiera que haya detectado una pincelada de ironía en el tinte las preguntas formuladas anteriormente podría decir que el acto del nacimiento biológico cuadra perfectamente con la primera acepción del término, tanto como con la segunda e incluso en algunos casos hasta con la tercera. Y tienen razón, se trata, sin dudas, de un éxito total para todos, bebé, madre, padre, familiares y amigos. Todos felices. Localidades agotadas en la nursery.
Entonces ¿Por qué la ironía? La ironía surge porque a partir del momento en que el bebé ve la luz, si éste es completamente sano, muchos padres, en cuanto a su biología, pareciera como si estuviesen programados para considerarla únicamente a la hora de alimentarlo y cambiarle los pañales. Por lo demás ya no es un ser biológico, es mucho más, algo muy especial, una criatura provista de alma, un milagro de dios con derecho a un lugar privilegiado en la naturaleza (siempre y cuando en el futuro siga determinadas reglas, claro)
En mi opinión este es punto de partida donde inicia el problema, ya que a partir de ahora es cuando el bebé empieza, como es lógico, a recibir cantidades enormes de información. Durante la niñez la recepción de datos se incrementa de manera vertiginosa, y más allá que las intenciones de los adultos responsables de prepararlo, para que el chico pueda desenvolverse de la mejor manera posible en el futuro y se convierta en una persona exitosa, sean buenas, sus resultados pueden terminar siendo contraproducentes.
¿Por qué?
Vaya pregunta, a muchos padres les suele fastidiar cuando su hijo atraviesa esa maravillosa etapa donde esta pregunta se repite a cada momento. Este fastidio se debe principalmente, en la mayoría de los casos, a una falta de conocimiento, y en otros, a la incomodidad en que los coloca la eventual pregunta. Entonces las reacciones, cuando no se sabe la respuesta, pueden ser variadas: Éstas van desde responder con una fantasía que esté en cierta medida aceptada socialmente, pasando por el clásico “todavía no tenés edad suficiente para saber eso”, hasta llegar al “No molestes con tus preguntas que hoy estoy cansado/a, andá a jugar y mañana preguntale a tu maestra y ahora dejame que quiero ver la tele”
Todo esto, sin duda alguna, resulta contraproducente. En primer lugar porque la fantasía, mas allá que es una herramienta excelente para estimular el cerebro de un chico y en ciertos casos sea muy útil, cuando ésta basada sobre una estructura muy sólida, en cuanto a su popularidad y aceptación, lo más probable es que continúe manteniéndola como real en su edad adulta, como es el caso de la religión y otras supersticiones no menos ficticias. En segundo término, el evadir la respuesta desalienta de manera devastadora la curiosidad del chico, echando por tierra toda expectativa de encontrar las respuestas que podía llegar a obtener éste, en la fuente más confiable con la que cuenta, que son sus padres. Todo esto constituye el preámbulo de lo que muy posiblemente terminará resultando en una persona adulta apagada, sin demasiadas expectativas, que se refugia en la seguridad de un camino ya trazado y cuyo objetivo a alcanzar es algo que ya está preestablecido sin hacerse planteos importantes. Lo podríamos llamar un auténtico ciudadano modelo.
Para los que gustan de las opiniones extremistas, aclaro que con esto no quiero decir que haya que descartar determinadas pautas establecidas en la educación para guiar a alguien a respetar las normas de convivencia en una sociedad. Simplemente quiero decir que no me parece nada bueno aplacar la curiosidad ni con mentiras ni con evasivas.
Para ir acercándome al destino donde quiero llegar, que es el concepto que puede llegar a tener un individuo de lo que significa alcanzar el éxito personal en lo que a lo sociocultural respecta, debo detenerme un momento en dos palabras que están incrustadas en una de las respuestas frecuentes que los padres suelen dar a sus hijos y que puse como ejemplo anteriormente, las cuales representan un punto fundamental para la conformación de un círculo vicioso del cual, en muchos casos, resulta casi imposible salir.
“Estoy cansado”
Estas dos simples palabras resumen varias cosas, tales como:”Estuve todo el día trabajando para que puedas comer, estudiar y comprarte ropa y tus juguetes, merezco un rato al día para poder distenderme (o distraerme) y no es justo sacrificarlo para ponerme a investigar y responder a tus ocurrencias”, “Tengo muchas líos o preocupaciones más importante en el trabajo y a esta hora no me da la cabeza para responder”, etc. Todo esto generalmente le sirve a uno para auto justificarse en el caso que se presenta dicha situación y no carece de lógica, ya que es parte de una realidad latente y generalizada. Definitivamente cuando hay razones válidas de ambos lados se conforma este círculo vicioso.
Si miramos desde fuera, parece increíble que con todo el desarrollo de la tecnología que contamos en la actualidad para satisfacer nuestras necesidades y simplificarnos las tareas, pareciera que cada vez contemos con menos tiempo libre para dedicar a la crianza de nuestros hijos o, si no los tenemos, para hacer lo que nos entre en gana.
Analizar esta cuestión es indudablemente entrar a deslizarse por terrenos bien resbaladizos, es como intentar distinguir si alguien es mediocremente conformista o simplemente carece de exceso de ambición. Tenemos la costumbre de hacer esta diferencia según pautas establecidas en la sociedad y que suelen expresarse mediante estereotipos. Para ser más claro, ves a un tipo sencillo que alcanzó determinada posición en la escalada social y ahí se plantó, no avanzó más. Lo primero que se suele pensar es, este tipo es un conformista, un mediocre. Y puede que lo sea, pero a casi nadie se le ocurre pensar que, tal vez, él mismo decidió llegar hasta ahí y no aceptar más responsabilidades que le representen una inversión mayor de tiempo o energía.
¿Cuál sería hoy el estereotipo que define a una mujer u hombre de éxito?
No hay que ser muy despierto para darse cuenta que el dinero y las pertenencias son el termómetro que mide el nivel de éxito que una persona alcanza en la vida. Cuanto más dinero y más pertenencias mayor éxito!! ¡Ahí esta el objetivo! ¡Adelante mis valientes!
¡¡Corran tras él!! En muchos casos hasta no importa el medio, lo que hay que alcanzar es el fin, así es que, uno se puede deshacer tranquilamente de sus escrúpulos, si es que en algún momento los tuvo. Sabemos que hay muchas personas que encajan perfectamente con este perfil y se lanzan en busca de este tipo de éxito con astucia, y me parece muy bien, pero ¿qué pasa con las otras tantas que al alcanzarlo se dan cuenta que no les satisface o es demasiado el costo que tienen que pagar y sufren? Y ¿qué pasa con las muchísimas más que no lo consiguen y se frustran en el intento?
El consumismo voraz y la excesiva necesidad de ser aceptado de estos tiempos tienen una gran responsabilidad en todo esto y considero, que está más que claro, que todo lo que mencioné sobre la cuestión de la infancia tiene una influencia directa, la cual predispone a mucha gente a que no tenga más elección que entrar en el círculo vicioso.
A mis amigos extremistas, si lo pensaron, les aclaro que no, no pienso en que haya que salir del sistema de manera abrupta y volver al taparrabos ni a vivir de la naturaleza. Aunque si pienso que es muy importante, como dije al principio, tener en cuenta nuestra biología, ya que sabemos que la economía en la naturaleza juega un rol crucial, sabemos también lo que significa el status y la competencia, sabemos que nuestra cultura es producto de nuestro cerebro y deberíamos aceptar de una vez por todas que éste es producto de la evolución darwiniana. Ya aprendimos que la selección natural es ciega y derrochona, sólo resta entender que nosotros vemos y tenemos medianamente la capacidad de controlar y regular los costos y beneficios. Si seguimos con la actitud necia e infantil de no querer ver la realidad. Estamos desaprovechando esta oportunidad única que tenemos como especie de alcanzar un éxito mayor al que ya alcanzamos. Debemos tener en cuenta que en tiempo evolutivo, estamos recién llegados y así como llegamos podemos desaparecer.
Para el bien del conjunto, es nuestra responsabilidad individual, intentar romper con este círculo ¿Cómo se puede hacer?
Pregúntense quién fue primero ¿El huevo o la gallina? Antes no teníamos respuesta. Hoy ya lo sabemos… y por ahí sospecho que pasa el secreto de la solución.
Para despedirme reivindico lo que dice de Botton en su discurso como ejemplo. Trabajar en una idea propia. No hagamos caso a falsos profetas con sus mentiras ni a los gurúes con sus recetas baratas basados en la motivación. El éxito así como la felicidad nunca pueden ser constantes por naturaleza, que esto nos sirva para encontrar el equilibrio.
No olvidemos que cuanta más gente frustrada, disconforme, triste, enojada y necesitada haya, más problemas tenemos todos y más se complica nuestra convivencia.

Saludos y éxitos!!

Juan Carlos


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