martes, 26 de enero de 2010

El tumor del Dr. House resultó ser benigno, pero... -Juan Carlos Alonso-

"No tocar duro nuestras verdades, levanta muros, pudre capitales"

-Silvio Rodríguez-





Ver el video antes de leer. Duración: minuto y medio


video


Es increíble como a veces el temor en las personas hace que en ciertas ocasiones, cuando algo a primera vista nos resulta confuso, luego de analizarlo con precisión y hallar la diferencia que lo identifique, así y todo, mediante el lenguaje lo catalogamos en un concepto semánticamente incorrecto, el cual halla su definitiva razón de ser por el sólo hecho de manifestarse en contraposición al efecto contrario.
Este es el caso de los tumores. Ante la presencia de uno, inevitablemente, en primera instancia sentimos temor. Luego de que los médicos lo analizan, si éste resulta ser un grupo de células que tiene ánimos de conquista, vulgarmente lo llamamos maligno y es lógico, ya que todos conocemos las posibles consecuencias que causan a nuestro organismo. ¿Pero qué pasa cuando el grupo de células analizado sólo tenía desmesuradas intenciones orgiásticas en un ámbito limitado? Pasa que lo llamamos tumor benigno. Con alivio lo llamamos tumor benigno, aunque en realidad no hace ningún bien, es algo inútil, incluso molesto y extirpable. El único bien que se puede decir que hace, es que nos da la buena noticia que no es maligno, pero nada más.
Un tumor podríamos decir que es realmente benigno por ejemplo cuando se trata de uno de esos errores producidos en un organismo que, en términos evolutivos, termina siendo exitoso. Por poner un ejemplo simpático nomás, alguna especie de tumor realmente benigno inicial fue el que causó que los seres humanos tengamos el pene más grande entre todos los primates. ¡Ja!
Dejando penes y tumores momentáneamente de lado… Con esto, lo que podemos ver, es como a veces solemos relativizar semánticamente los conceptos de bien y mal. Si llevamos de la misma manera esta conceptualización al terreno del comportamiento social humano, sería más o menos lo mismo que decir: Este tipo es un inútil, o bien, molesta un poco pero no jode, no es dañino, entonces es un buen tipo. Si a los términos de bien y mal realmente los pudiésemos definir claramente, un buen tipo sería aquel que hace el bien y no sólo el que no hace mal. La confusión sospecho que surge a partir del pesado lastre religioso que cargamos culturalmente hace unos cuantos años, ya que supuestamente somos todos buenos pero, sin embargo, siempre pecamos. Lo que está algo más claro en este asunto es que al mal lo tenemos mucho mas identificado que al bien, posiblemente como sistema de alarma, ya que en la vida cotidiana vemos que tenemos más tendencia o facilidad para castigar lo malo que para recompensar lo bueno. Te portaste mal te castigo, te portaste bien… perfecto, era tu deber.
Más allá que este tema me tienta a zambullirme en las profundidades de la cuestión filosófica, voy a detenerme en este punto para que lo escrito hasta el momento sirva de introducción al simplísimo detalle que hoy quiero abordar.
Muchos conocerán la exitosa serie de televisión Dr. House, algunos serán fanáticos, otros la verán cada vez que pueden, otros sabrán más o menos de que trata y hay quien la desconocerá por completo. Yo, en lo personal, no soy mucho de engancharme con las series de televisión, ya que éstas requieren tu presencia frente al televisor sistemáticamente en días y horarios específicos, y uno, la verdad, no es muy amigo de ese tipo de compromisos: Sin embargo se puede decir que gracias a lo momentáneamente estático de mi etapa actual y a la Internet, que te permite ver los capítulos fuera de horario, digamos que la tengo bastante vista.
No es mi intención aquí hacer una biopsia detallada de la serie, ya que existen libros que lo hacen, de hecho en casa tengo uno escrito por los profesores de filosofía William Irwin y Henry Jacoby, titulado La filosofía de House. Todos mienten, que está en lista de espera para comenzar a ser leído y ver qué tal está, ya que no tengo referencia alguna del mismo, y puede resultar tan bueno como malo (o simplemente inútil). Veremos.
Lo que sí me gustaría hacer, es mencionar a grandes rasgos algunas cosas puntuales que me parecen no sólo interesantes, si no también de especial relevancia.
Independientemente que la serie tiene características troncales, heredadas de fórmulas exitosas de series del pasado, como pueden ser, el tema de lo antiheroico de la personalidad de su protagonista o el hecho que, más allá que a veces se equivoque, resultan ser las menos veces, lo que lo hace prácticamente infalible; o bien la manera detectivesca en que resuelve los casos, que como es sabido está inspirado en el indefectible Sherlock Holmes de Conan Doyle. También notamos que cuenta con ingredientes sumamente novedosos que poco a poco se empiezan a instalar en algunas series de televisión, esto es, justamente la temática que aborda y, sobre todo, la manera en que lo hace. Por ejemplo, vemos que en otras series de televisión que están en el aire en la actualidad, los temas que se tocan obviamente se han modernizado con respecto a los que veíamos diez o veinte años atrás. Sin embargo, en la mayoría de ellas no vemos que se expongan contenidos tales como el aborto, la eutanasia, la religión, la ignorancia, el racismo, la discriminación, la corrupción y todo lo que tenga que ver con cuestiones morales. En House, en cambio, sí los podemos ver, y con frecuencia. De hecho, se puede decir que es un canto a la cuestión moral.
Debemos considerar que éstos, son tópicos que hoy resulta de una necesidad imperiosa que se instalen en toda sociedad para ser tratados y debatidos, sobre todo en el gran público que mira televisión, ya que este tipo de formato, aparte de atractivo para los que les aburre la lectura o los programas de debate, puede resultar ser muy efectivo para tal fin.
Otra característica notable es que el referente principal del programa es un perfecto escéptico… Debemos tener en cuenta que esta serie en USA es vista por más de ocho millones de personas. No hace falta aclarar que en la sociedad norteamericana, como en tantas otras, pero en la norteamericana especialmente, que un escéptico, racional, ateo, crítico (aunque también criticado) portador de genes y memes Nitzschenianos, sea referente y exitoso, sin duda alguna, es toda una novedad.
Pero les hablé de un simplísimo detalle en la forma, que cuando lo noté, casi como imitando al protagonista, fijé la vista en un punto y dije la palabra que fácilmente se repite mínimo cinco veces por capítulo… Interesting.
Quien tenga la paciencia de seguir más o menos las publicaciones de este blog, habrá notado que en esta oportunidad, al revés de lo que acostumbro, el video está puesto antes que mi artículo. No sería nada extraño que al terminar de verlo se haya preguntado ¿Y? Nadie dice nada ¿Qué hay con esta gente?
Justamente es el detalle. No en todos los capítulos, pero sí en muchos de ellos, los productores invierten valiosísimos minutos del vértigo que requiere toda historia en televisión para mostrar actores que interpretan a personas que están nada más y nada menos que… pensando.
Esto suele suceder, generalmente, cuando los protagonistas toman acción frente a algún tema que puede ser cuestionado moralmente, como pueden ser, entre otros, la inducción a la eutanasia de un paciente que la solicita, o el provocar la muerte de un dictador por parte de un médico para evitar un futuro genocidio.
Lo que me parece excelente, es la mecánica que utilizan cuando un hecho de estos sucede, porque lo que hacen es mostrar estos tipos de escenas donde lo protagonistas reflexionan sobre la decisiones que se tomaron. Al tener todos una forma de pensar diferente y, más o menos, sabiendo uno como está construido cada personaje en cuanto su personalidad, estas escenas automáticamente llevan al espectador a pensar qué estará pensado en ese momento según su perfil, cada uno de ellos, y esto, amigas y amigos míos
¿Qué otra cosa es, si no el fantástico ejercicio de ponerse en el lugar de alguien que piensa diferente?
O sea, con este tipo de escenas se nos abre un abanico de diversas posturas con respecto a un tema moral importante, donde se nos invita en esos pocos minutos a hacer una breve reflexión junto con los actores, que nos va a resultar de mucha utilidad para hacer un análisis posterior más profundo, sacar nuestras propias conclusiones, y asumir una postura propia con respecto a ese tema en particular.
No se ustedes, pero yo esta modalidad no la vi en ninguna otra serie de ficción de la televisión, por lo que me pareció totalmente digno de mencionar y subrayar.
Para terminar, sólo me resta decir que aunque para muchos la serie del Dr. House resulte ser como un tumor maligno que hace metástasis en la sociedad, esparciendo su veneno subconsciente y destructivo; para mí, es justamente todo lo contrario.
Como se habrán dado cuenta el título de este post a primera vista es algo engañoso, pero no es más que un atrayente juego de palabras para concluir diciendo que, así como un tumor realmente benigno nos agrandó el pene a los humanos, de la misma manera que otro nos agrandó el cerebro hace millones de años, hoy el tumor de House resultó ser benigno, pero…realmente benigno, también de los capaces de agrandarnos el cerebro, sólo que esta vez, a través del pensamiento.



Saludos

Juan Carlos

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9 comentarios:

marcela pantanetti dijo...

me dejaste thinking ..... muy Interesting en gral, pero lo del titulo fue genial me atrapaste como con un mediomundo jajaja

Alita dijo...

Maravilloso tu articulo, muy bien redactado por cierto...me atrapó y me hizo reflexionar bastante.
Gracias por un viaje dentro de este blog tan creativo y estimulante. Sigue asi =D
Por cierto..concuerdo con lo del título, muy atrayente e ingenioso.
Saludos

Juan Carlos Alonso dijo...

Marce tank you, vamos con el inglés que somos dos!! Lo del título lo aprendí mirando crónica tv mas que House jajajjajaj.. elemental Watson!

Alita bienvenida al blog. Lo estimulante son tus palabras...Gracias!!

besos!

valnouveau dijo...

Antes que nada. me gustO bastante tus reflexiones sobre tumores ;)

La verdad no veo series, esa de house se que a mucha gente le gusta, pero como que no tengo tiempo de ver tv.
Sin embargo lo que le admiro a las series gringas es son mas abiertos a cuestionarse, en cambio en todo programa mexa vas a ver que tratan o por lo menos mencionan algún referente católico, "la virgencita" acá es mega famosa...otra estrella mas de la TV.
Aca no te ponen a pensar...te obligan a creer que piensas...o al reves?...mmm...

saludos!

Juan Carlos Alonso dijo...

entiendo lo que decis y tu "al revés" tiene mucho de cierto Vale...por eso me parece supervalioso que la tv brinde esta posibilidad de plantear ciertos temas...
Un beso

Rocktambula dijo...

Muy interesante y certera tu comparación, tus ideas llegaron realmente al punto que era. He visto algunas veces la serie y realmente se nota un cambio con respecto a las demás, lo malo es que la dan demasiado tarde y a veces no me gusta trasnochar.

Un abrazo!!

Juan Carlos Alonso dijo...

Ah claro, yo a veces como en lugar de trasnochar ya "trasdío" entonces a vece la veo a las 6 de la m,añana y luego me duermo....jajaja

Beso

docape dijo...

Análogo has resultado tu con este titulo al brutal ingenio que tiene este cojo , hijo de puta , adicto a calmantes, pero que es jodidamente buenisismo.

(Dr House a una monja): "Ira, orgullo, envidia, gula... Lleva usted cuatro de los siete pecados capitales en dos minutos. ¿Registran ustedes los records? ¿Hay Católicoolimpiadas?"

una paciente se queja de cansancio y dolores musculares y House le dice algo así como:

"Tiene usted un parásito. No es grave, pero debe tener algo de cuidado. Hay algunas mujeres que se encariñan con este tipo de parásitos: los cuidan, los limpian, les dan de comer... algunas hasta le ponen nombres"
(Mirada extraviada de la paciente, que no entiende nada. House gira el monitor)
"Está usted embarazada".

Salud

Juan Carlos Alonso dijo...

Gracias canarita...
Otra de las cosas interesantes es cuando quien la observa,com dejás demostrado que es tu caso, está atenta a los detalles de los diálogos, que por más breves que sean, siempre algo dicen y abren un espectro de posibilidades que bislumbran una nueva forma de pensar

Te mando un besote