lunes, 1 de marzo de 2010

La tabla del inodoro como causal de divorcio. He aquí la solución definitiva al problema. -Juan Carlos Alonso-



"Por ejemplo una bronca por nada,
por ejemplo dos niños traviesos
por ejemplo que la madrugada
no nos cambie maletas por besos."

-Joaquín Sabina
-


¿QUIÉN DEBE SER O NO SER? ESA ES LA CUESTIÓN


Si bien resulta algo exagerado afirmar que el viejo e irresuelto tema de la posición en que se debe dejar la tabla del inodoro es causal de divorcio o separación, no podemos negar que representa un diente primordial de ese engranaje capaz de desencadenar un desastre en la pareja una vez activado el mecanismo de las diversas disputas cotidianas.
Podemos decir también que desde que en 1778, el carpintero Joseph Bramah, incorporó como mejora del artefacto, la tabla, es uno de los motivos que rasgan a la mitad los géneros masculino y femenino hasta nuestros días.
Mi intención aquí no es otra que extirpar de raíz el diente de este perverso engranaje y resolver el problema de una vez por todas.
Para conseguir tal fin voy a recurrir a la elaboración de un sencillo análisis que se estará basado principalmente en la imparcialidad ante ambas partes, la racionalidad y la aplicación, ya sea, del sentido común como el de la justicia respectivamente.
Primero voy a describir brevemente el problema que ya todos conocemos, sólo por si algún ser extraterrestre o un descendiente muy lejano de alguna especie en un futuro distante llega a leer esto.
Los hombres van a hacer pis al baño y… no, no perdón, soy un caballero, primero las damas. Las mujeres van al baño a hacer sus necesidades, si encuentran la tabla del inodoro levantada, la bajan, se sientan y proceden. Al terminar se suelen ir y dejar la tabla baja. Luego llega el hombre (en el caso que vaya a hacer pis que es el más frecuente) y sin percatarse, o bien, percatándose pero sin tomar acción alguna sobre la posición de la tabla, procede. Durante este proceso, ésta suele salpicarse y hasta en algunas oportunidades directamente mojarse por más que el hombre se esmere en intentar evitarlo. Al terminar, se va y deja la misma como está. Luego nuevamente llega la mujer y al sentarse… ¡ajj! Bueno… no es necesario que describa aquí la desagradable sensación que esto representa, con la onomatopeya es suficiente.
Básicamente en esto consiste el problema y lo que suele pasar en consecuencia es que las mujeres terminan expresando su intolerancia hacia los hombres con epítetos tales como: Que ¡por qué no apuntás bien! que ¡nunca pensás en mí! que ¡claaaro, si nos sos capaz de levantar una media del piso como vas a poder levantar la tabla que es hasta un 1000 % mas pesada! e incluso frases que rayan la bajeza, como el típico ¡ya que no me la embocás a mí, por lo menos, embocásela al inodoro!
Entonces, acto seguido, en respuesta los hombres hacen su descargo correspondiente: Que ¡Por qué no la levantás vos! que ¡seguro que no la levantás para que no se note que no limpiaste! O como contra bajeza ¿y qué querés? ¡El amiguito nunca es fácil de controlar, ni en esta ni en “otras” situaciones! Para terminar con el clásico y definitivo ¡callate loca de mierda y no me rompás la pelotas!
Como sabrán, todo este tipo de exabruptos son los siguientes dientes del engranaje que les mencioné anteriormente y que conducen a un final catastrófico.
Es obvio que si para resolverlo entramos en una discusión cerrada y egoísta que se limite simplemente al “hacelo vos o hacelo vos” de una parte hacia la otra, y el motivo es simplemente “porque sí”, entramos en un círculo vicioso del cual es muy difícil de salir.
Pero haya paz amigas y amigos míos. Si prestamos atención a ese “hacelo vos” notamos que inmediatamente suele estar seguido de un “si no te cuesta nada”. Y en estas cuatro palabritas es donde subyace la solución definitiva al problema. Justamente en el costo(al precio me refiero, no a solucionarlo fumando porquerías, claro está)
Antes de dar la explicación pertinente debo aclarar que, lamentablemente, una de las dos partes lo va a tener que hacer, acá de nada vale el -nos turnamos una vez vos y otra yo- porque estamos hablando de una actividad que se realiza de manera prácticamente mecánica. Los que me conocen y los que siguen el blog frecuentemente, bien saben que no soy una persona machista en absoluto , por lo tanto, mi condición masculina u hombría nada tiene que ver con la conclusión a la que llegué, la cual, mediante estas palabras con las que me estoy atajando, irán sospechando y se irán dando cuenta que éstas indican que uno de los dos géneros va a poner el grito en el cielo y ese grito va a ser bastante agudo, y digo agudo no por la precisión del mismo, si no más bien consecuencia de la escasez de testosterona en el organismo de la persona que lo expresa.

Si chicas, lo siento en el alma que no tengo y les pido perdón en el nombre de dios que no existe, pero las que deben levantar la tabla del inodoro, por más que les pese, son ustedes.
La sencilla razón está como dije antes, en el costo. Por más que las personas comunes y corrientes tengamos por costumbre relacionar el costo únicamente a las cuestiones monetarias o financieras, debemos tener en cuenta que en toda la naturaleza, por más despilfarradora y derrochona que sea, los costos y beneficios trabajan silenciosamente sin que siquiera lo notemos, sobre todo en nuestro comportamiento, ya sea en los sentimientos, como en la relaciones sociales y hasta en la sexuales. Todo tiene un costo. Por lo tanto, la cuestión aquí es explicar por qué a las mujeres les cuesta menos levantar la tabla que a los hombres.
A primera vista podemos poner la excusa simplista de que el hombre promedio es más alto que la mujer promedio, por lo tanto ellas están más cerca de la tabla y le implicaría un esfuerzo menor el agacharse levemente para levantarla y, en los casos excepcionales que el hombre sea más bajo que la mujer en la pareja, entonces el encargado de hacerlo sería él. Pero no, necesitamos una explanación más minuciosa justificada y unificadora.
Veamos el caso nuevamente con las damas primero: Ella llega, se sienta, resuelve su cuestión personal y si en el preciso instante, justo antes de tomar el impulso para levantarse, sólo se toma el trabajo y la costumbre de mover un solo dedo (cualquiera de los diez) y enganchara de manera sencilla con ese dedo la tabla, para luego si, dejarse llevar por el impulso ascendente, sin prácticamente ningún esfuerzo, la tabla está arriba Luego llega él, hace lo suyo y se va. Ante una nueva llegada de ella, la vuelve a bajar con un simple toque y sin necesidad de agacharse, se sienta nuevamente sin preocupaciones y sin sorpresas desagradables.
Cabe aclarar que en las ocasiones en que el hombre deba sentarse también tiene que seguir el mismo proceso que la mujer y dejarla arriba. De esta manera el círculo se cierra perfectamente y sin vicios.
Chicas, deben entender que por más que a veces lo piensen, porque muchas veces les damos motivos, somos primates pero no somos simios, las manos no nos llegan hasta las rodillas!! Cada vez que hay que levantar la tabla nos tenemos que agachar, levemente pero lo tenemos que hacer!! Uds. Pueden decir ¿y que te cuesta?
Y ahí es donde, amigos míos, a partir de este momento ustedes pueden responder con todo el respaldo y la fuerza argumentativa aquí expuesta: Me cuesta mucho más que a vos.
Es necesario comprender que en este tipo de cuestiones no se puede exigir caballerosidad, ya que el sólo hecho de ser exigida la hace perder validez. La caballerosidad, más allá que siempre tenga intenciones ocultas, se debe manifestar espontánea y no se la puede aplicar de manera sistemática a acciones cotidianas.
Si así y todo alguna mujer, luego de conocer esta más que razonable solución al problema, con actitud algo necia, insiste en no querer levantar la tabla, la otra que veo factible, aunque sería a futuro, es recomendarle que eduque a sus hijos desde chiquitos para que levanten la tabla antes de hacer pis diciéndole por ejemplo que si no la levanta va a salir una rata de las profundidades del inodoro y le va a comer el pitulín…a ver si le da resultado
Para el resto de las damas que a partir de hoy mismo van a poner en práctica, contentas, esta aplicación, les digo que las felicito. Ahora pueden despotricar tranquilamente y con justicia porque no cambiamos el rollo de papel cuando se termina o porque dejamos pelos en el lavabo después de afeitarnos, entre miles de cosas más, pero si intentan quejarse por el tema este de la tabla, tengan en cuenta que cada vez que lo hagan verán posado en sus propias cabezas a este torvo, desgarbado, hórrido, flaco y ominoso pájaro de antaño, graznando: “Nunca más.”
Asunto resulto.

Saludos!!
Juan Carlos

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17 comentarios:

valnouveau dijo...

jajajajja...los post sobre banios siempre me resultan interesantes, siempre se aprende algo nuevo, incluso yo hice uno sobre un banio serbio.

Mira, hay diferentes tipos de escusados, pero supongo que la mayoría tenemos los mas comunes. Una de mis hermanas, que tuvo puros ninios, se compró un letrerillo que puso en el banio que decía: "Mea contento, pero mea adentro" sin duda vulgar y cómico.

Ahora otra cosa, los escusados tienen 2 tapas, por lo cual una opción también sería utilizar la tapa principal, es decir, cada vez que cualquiera use el banio, al terminar baje todas las tapas y así el que entre sea hombre o mujer levante las que crea conveniente no crees?

un abrazo!

Juan Carlos Alonso dijo...

Vale esta era un cuestión que por más que se aleje de la temática habitual del blog necesitaba una resolución urgente.
Aprecio tu observación, pero eso de bajar siempre las dos tapas sería muy costoso para ambos agachándose para levantarla cada vez. Te pido encarecidamente que le comentes este asunto a Javi a ver que opina al respecto. jejeje
Gracias y besos

José Luis Ferreira dijo...

A mi entender sólo has resuelto el problema en un caso muy particular: cuando el coste de subir o bajar el asiento es mucho menos costoso para las mujeres y cuando no hay otro uso de ese esfuerzo de hombres y mujeres y cuando el único objetivo es minimizar el coste.

Me explico mejor:

-Si con el esfuerzo (pérdida de tiempo y de energía) de bajar y subir el asiento las mujeres pueden hacer otras cosas de manera más eficiente que los hombres con el esfuerzo suyo, podría ser mejor que el esfuerzo lo hicieran los hombres. Esto es la ventaja comparativa.

-En la solución tuya se subirán y bajarán los asientos más veces de las necesarias. Si después de usar el baño la mujer la siguiente visita también es suya, se habrá subido y bajado el asiento innecesariamente. De ahí que la diferencia de esfuerzo tenga que ser lo suficientemente grande para que esta pérdida de esfuerzo merezca la pena.

-Si no queremos minimizar esfuerzo total, sino repartir tareas, p.e., la solución puede ser distinta.

La solución que minimiza el número de subidas y bajadas de asientos es que cada uno acomode el asiento a su posición antes de usar el inodoro y que lo deje de esa manera. (De hecho, la versión del problema que yo conocía es que las mujeres se quejan, no de que el hombre no suba el asiento y lo ensucie, sino que el hombre deja el asiento subido, en actitud poco caballerosa para la mujer que puede venir después.)

Para mí el coste mayor es estético. Me gusta que el inodoro tenga el asiento y la tapa bajados cuando no están en uso. Así que la solución que maximiza mi bienestar es que cada uno se acomode a sus necesidades y que luego lo baje todo.

Las dos soluciones anteriores requieren que el hombre sepa subir el asiento. Si tiene que subir la tapa (en mi solución) es fácil que se acuerde.

Rocktambula dijo...

Cuando comencé a leer me pareció muy chistoso, de hecho aún me sigo riendo. No comparto tu solución por obvias razones (serán tan obvias?), yo no tengo esos problemas y convivo con dos hombres. Todo es cuestión de cultura y educación, por supuesto, sin mencionar, que nosotras somos inmaculadas dignas del más grande respeto y admiración por parte de los hombres. Así que no les "cuesta nada" levantar la tabla, acá se le llama "bizcocho", es decir, levantar el bizcocho.

Lo siento, pero tu solución, solo fue un "contentillo", pero poco real. Por lo menos para mí....jijiji

Un abrazo!

Juan Carlos Alonso dijo...

Aaauggghh José Luis, buen análisis económico pero si cada uno anda subiendo y bajando,a la larga, no hay nervio ciático que resista..se invierte demasiada salud en semejante empresa!! Pienso igual que vos con respecto al costo estético pero justamente es el coste psicológico que estaríamos pagando por llegar y verlo levantado...
Pensé seriamente en la ventaja comparativa pero,asumiendo los riesgos que esto implica, preferí puntualizar y limitar el problema únicamente al perímetro del baño porque si lo extedemos al resto de la casa la convivencia no dura ni 15 minutos!!! jajjajaja


Rockábula, me alegro mucho que no padezcas el problema directamente, sin embargo esto es un flagelo que afecta a un 125 % de la población conviviente!!! como se te cruza por la cabeza reirte??? estos es extremadamente serio..estaba a punto de elborar un proyecto de ley llevarlo al congreso para luego elevarlo a Naciones Unidas y vos ahí riéndote y encima diciendo que no nos cuesta nada levantar el bizcocho?? jajjaj (si supieras a lo que le decimos bizcocho por argentina la frase quedaría garciosa)


Bueno no se que entienden Uds. por "Tema resuelto", de todos modos agradezco sus comentarios, son muy amables y los saludo fraternalmente

pecado dijo...

“Los que me conocen y los que siguen el blog frecuentemente, bien saben que no soy una persona machista en absoluto “,
Tu caballerosidad en este post implica una forma de sexismo más sutil, estorboso para la equidad.


Para conseguir tal fin voy a recurrir a la elaboración de un sencillo análisis que se estará basado principalmente en la imparcialidad ante ambas partes, la racionalidad y la aplicación, ya sea, del sentido común como el de la justicia respectivamente.

Imparcialidad, racionalidad, aplicación, sentido común, justicia, todos estos calificativos forman parte de esta nuestra evolución como especie (bien tratada por ti) te recuerdo que la higiene, respeto y educación están incluidas en el paquete de la evolución del hombre asi que levanta las dos tapas, orina, tira de la cisterna y VUELVE A CERRAR LAS DOS TAPAS (grito agudo como indicaste) de lo contrario serias un poco guarrete, es obvio que el hombre gotea de forma infame y los olores que dejan sobre todo en baños públicos es…...
Y no me vengas con filosofías de coste o tiempos que vaya morro te gastas, bastante tienes con poder mear de pie divirtiéndote o compitiendo sin suplicios de falta de higiene o falta de papel e incluso gozas de reconocimiento, las micciones de los hombres se han llevado al arte y o a las fuentes de algunas plazas.

Un beso, primitivo.

Juan Carlos Alonso dijo...

Mmm..mi intuicíon me anticipó que este era un tema escabroso que iba a despertar opniones encontradas y suceptibilidades...
Pecado para este post creeme que me tuve que asexuar,con lo dificil que eso resulta..de todos modos no hablo en primera persona,no es mi caso,yo jamás conviví ni padecí este problema. Lo que hice fue, nada menos que cargar con el peso de la raza humana entera encima de mis hombros para efectuar este anális. La solucion llegó tras practicamente 25 años de un estudio cuidado y minucioso, entrevistando gente de ambos sexos que me comentaba sus penurias.Entiendo perfectamente el planteo de la educación y la higiene como solución pero la investigación lo posicionó sencillamente como algo utópico.
En cuanto a los baños publicos, querida canarita permitime disentir...las chicas se suelen quejar mucho por la higiene a la hora de ir, pero bueno convengamos que los baños publicos son un desastre en general

besos y los siento..en los ultimos minutos ya mi proyecto pasó al senado!!!! JUUAAAAAAA

Anónimo dijo...

Coquii!! Dejate de joder!! Para mi si sos machista, y no solo por tus comentarios acerca de la tapa del inodoro, no queda para nada lindo entrar a un baño y ver la tapa levantada. Deben ser un poquito cuidadosos, y mirar lo que hacen! Embocar!! Lo que pasa es que el 99.9% de la gente no piensa el que viene despues, en todo sentido, se cagan en todos, y cada vez hay mas soretes dando vueltas, egoistas, Esperemos que si esos sean embicados, y desasparezcan de una vez por todas,
Y volviendo al inodoro, deben ser mas solidarios los hombres!!La tapa se baja, y punto! No hay tantas vueltas, asi como la levantan, la bajan.
Besototes, querido! Nos vemos
CARITO (HERMANA DE TU CUÑADA) (O CUÑADA DE TU HERMANO) ADIOS

Juan Carlos Alonso dijo...

ay ay ay Caro, tanto tiempo... Pregunta:Cómo podes afirmar que soy machista(no sólo por lo comentarios de la tapa del inodoro)si prácticamente no me conocés y hablamos muy poco?
Acá de lo que se habla es de convivencia y en términos generales.Justamente esta es la manera de discutir que propuse evitar. Pido por favor(ya pasó en FB con otros comentarios) no me reclamen a mí lo que no reclaman o no han reclamado en sus experiencias personales!!! yo soy un simple observador de la realidad en este caso, y como ya aclaré, no soy protagonista en esta historia más que para mediar y proponer solucion a semejante entuerto.
Haya paz,la intención es unir los géneros y no rasgarlos aún más
En estos ultimos minutos no hubo qu´rum en el senado pero Cristina aprobo la ley de la tabla por decreto!!!!! vamos todavia!!!!!!!!!!!!
besos Caro!!!

Anónimo dijo...

Yo de vuelta, hola hola!!, solamente estaba dando un ejemplo de como NO hay que discutir un tema por Blog. Por favor, asi No!Eso es lo que haria gente que actua antes de pensar.
Hay que debatir, solo eso
Ahh y vos Coqui no sos machista sino todo un sentimental, que piensa bastante parecido a mi.

"Basta solo con mirar a alguien a los ojos para darse cuenta de cirtas cosas" Yo ya tuve mi oportunidad.
CARITO!
pD:revisa tus mails.

Juan Carlos Alonso dijo...

Todo bien Caro..pasa que a veces se suele confundir machismo con machito y por mas que en muchos casos estas dos caracteristicas vayan de la mano, no es en todos.
Yo cara Caro,me definiría más que nada como todo un "sexymental"...JAJAJAJJA

OJO con los ojos que e veces advierten ciertas cosas pero no siempre son cosas ciertas,ellos también saben mentir a veces para mal y a veces para bien

Besos y no te pierdas, te espero por el blog en otros post también, que para una futura genetista siempre habrá cosas más interesantes que una simple gracia como la de la tapa del inodoro

[fanakeres] 99.99 % Hereje dijo...

jaja está genial, nunca lo había analizado. No tiene nada de machista; pero como se ve, solo por orgullo, muchas no quieren dar el brazo a torcer. Lo invito a pasar por el mío, que el artículo sobre el origen de la histeria en la mujer, ya está trayendo cola :) Saludos desde Santiago del Estero, Argentina.

Juan Carlos Alonso dijo...

jejeje fanakeres.. yo mas bien diría que no quieren dar el dedo a doblar!!! gracias por el dato ya lo veré y dejaré mis comentarios

saludos

Val dijo...

Hola Coqui, es evidente que este tema que planteaste, cada uno lo va a llevar para donde mas le convenga o simplemente a donde quiera, creo entender que a lo que te referís principalmente es a un tema COSTO.
Voy a opinar: en mi caso particular, cuando voy al baño luego de que lo haya hecho algún individuo del sexo opuesto (masculino) no doy importancia a que la tapa del inodoro esté levantada, es decir, si la tapa está baja, me siento y ya sabrán…. Y si está levantada, la bajo y PUNTO (como dice Caro, me refiero a la palabra punto)
Ahora…. Otro tema sería que esté MEADA, eso si que es molesto y tiene un costo aún mayor para nosotras, porque no tenemos ningún derecho a perder tiempo limpiando algo que dejaron ustedes. Las mujeres no meamos la tapa del inodoro! pero pongamos otro ejemplo para que los hombres entiendan!.. Suponiendo que una mujer vive con su pareja y ella va primero al baño (la misma se encuentra en su período menstrual), y deja la tapa sucia con un color llamativo (ROJO), y luego va el hombre a hacer una necesidad en la cual requiera sentarse, no les parecería algo desagradable?? Y con un costo mayor aún??, entonces seamos solidarios y pensemos en que “no tenemos que hacer lo que no nos gusta que nos hagan”
Ahora, voy a divertirme y usar la imaginación implementando un par de propuestas en cuanto al diseño de los inodoros (esto va orientado a las mujeres que se quejan por la tapa levantada que dejan los hombres, tengo entendido que es un porcentaje elevado):
- La primer propuesta es volver al uso de los inodoros romanos (http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2007/12/800px-ostia-toilets.jpg), sería una buena solución y tema terminado ya que no habría TAPAS por la cual discutir.
- La segunda propuesta es mas divertida, en la cual debería intervenir un diseñador industrial (creo) y es la siguiente: crear un inodoro con forma de labios de mujer (bien sensuales) y habría que ponerlo en práctica para ver si funciona o no, ya que cuando un hombre va a hacer sus necesidades “parado”, en el momento de finalizar ese hecho, por ahí se ve “tentado” a esos labios y se le da por bajar la tapa (en este caso sería el labio superior del artefacto) CREO QUE SE IMAGINARÁN QUE ES LO QUE PASA EN SEGUNDOS, además de que la tapa quede abajo. Jajjaa

Sé que esto tendría un COSTO de inversión elevado, pero es una inversión a futuro para que ninguna pareja más “discuta por este tema” y para que un futuro A NADIE LE CUESTE NADA!
Por ahí resulta más rápido que una LEY, ya que en éste país para las leyes…. hay que tener muuuuuuuuucha paciencia…...

Un beso y perdón si me fui por las ramas…………

Juan Carlos Alonso dijo...

Claro claro querida Vale, justamente la idea es que cada uno no se fije en su propia conveniencia si no en la conveniencia mutua. Muy bueno tu aporte de soluciones alternativas.
Me gustaría agregar que en muchos casos se suele pensar que el hombre salpica o moja la tabla por una cuestión de falta de cuidado o de atención y esto no siempre es así. Muchas veces es totalmente involuntario, no hay premeditación en el hecho!! y esto sucede por cuestiones fisonómicas.Otras tantas veces también es impreceptible a la vista, cosa que no resulta de igual manera al tacto. Y luego vienen los líos


Gracias por los comentarios y besos

Mel dijo...

Quise leer todo, juro que quise, pero el fondo y color de fuente que elegiste me hace dar vuelta los ojitos.

No, no me conocés. Llegué acá porque googleé "tabla de inodoro". No tengo nada más que agregar.

Juan Carlos Alonso dijo...

Bueno Mel no voy a decir "un gusto en no conocerte" porque queda terrible jejej. tenès razon con lo del color de fuente siempre es un lío...lo oscurecí lo más que pude ya que antes estaba más blanco aún.. Tal vez la intención sea justamente que se den vuielta los ojitos a quien lee así puede mirarse para adentro.
Bienvenida al blog y cuando tengas algo más para agregar no dudes en hacerlo ya que será un gusto para nosotros.

Saludos